• General

    COMO SAUCE

    Silencio eterno, sepulcral. ¿Él la hacía culpable de la muerte de un ángel?  ¿Tendrá algo que ver? Ella desconocía los motivos de su ausencia. Él colocó duras barreras como para no verla desde su cima, aunque no se daba cuenta que ya no era sino un profundo pozo en el que se había sumergido para no verla, para no sentir de cerca la verdad del amor que los envolvía. Porque él  también la quería, pero a pesar de eso la había hecho culpable; a alguien había que echarle la culpa, ¿no?  
    La frecuentaba…  y ¿era pecado?. Prefirió dejar de sentir su aroma, sus manos untadas en aceite de almendras vagando suavemente por los surcos de su espalda, viajando hasta los más recónditos poros de su cuerpo. Porque también él se sentía culpable por no haber dicho no desde un principio, a ese amor que era imposible que perdurara. Ella se iría algún día, otros amaneceres  la esperaban. Él no podía ofrecerle techo porque el que tenía ya estaba ocupado, habitado por aromas de alguien que a él no lo llenaba. 
    Prefirió establecer barreras, esas que tienden a congelar el amor para mantenerlo intacto, y lo logró. Ella se fue y no lo olvida, ¿Cómo olvidar? Y aún así, ¿él la hace culpable? es que lo delata su eterno silencio. 
    Estela todavía siente que lo ama, extraña sus saludos madrugados, sus mensajes cotidianos. Es que no hay ni habrá otro igual, es único. ¿Ella será culpable de ese amor imposible? Lo cierto es que nada tuvo que ver con la muerte de un ángel, ese que él tanto quiso ver y no pudo. 
    El sauce llora ¿Estela también? – Ya no. Todo pasó, así tuvo que ser. Ella lo sabe. 
     

    Malania                                                                                                                                            

    Imagen Propia

  • Poemas

    TOBILLO HERIDO

    Las nubes competían
    con matices diferentes.
    Los últimos rayos del sol
    contorneaban sus siluetas.
    La lluvia invitaba al descanso
    y mi cuerpo se desmoronó.
    No hubo ladridos de perros
    ni acordes de violín del vecino
    que pudieran despertarme.
    Y en ese sueño tempranero y profundo
    soñé contigo, con tu lastimado tobillo.
    Me pedías atención con tu mirada fija
    y con inestables muecas.
    Un estridente timbre sonaba en sinfonía
    con golpeteos de nudillos en la puerta.
    Me levanté sobresaltada
    pero no encontré a nadie en la puerta.
    Tampoco estabas sentado en el sillón
    ahí donde te vi, con tu tobillo herido.
    Tu ausencia enmudecía el aire
    llenando el espacio con melancolía.
    ¿Te habrá llevado la lluvia?

    Malania

    Imagen propia.

  • Poemas

    CREPÚSCULO

    Diferente cada día 
    entre grises y naranjas 
    en total algarabía 
    con vientos que merodean 
    entre árboles y guías 
    vientos que secuestran 
    hojas sueltas, otoñales
    y pétalos de flores 
    rojas, blancas, amarillas. 
    Y al caer la luz del día 
    un recuerdo: la ausencia. 
    Mis fuerzas se desgastan 
    y ante tu silencio decae 
    el albor de la vida.
                           
    Malania
    Imagen propia
  • Haikus

    ANTES DEL ALBA

    Antes del alba
    extraviada en el tiempo
    mariposa azul.

    Trasnochada ella
    una rosa pálida
    duerme conmigo.

    Ya no me alegran
    canciones románticas
    saben a ausencias.

    Malania

    Imagen: R. E. Ch.

  • Haikus

    BONITA

     
     

    Llora su ausencia.
    Un techo sin estrellas
    desnuda el alma.

    Estrella roja
    sin cobertizo fijo
    sonríe airosa.

    Malania

     

    Imagen: E. M. 

  • General,  Poemas

    LA ESPERA

     
     
    Eres poeta
    artesano en letras
    y surcos de mi cuerpo.
    Te quiero así
    tal cual eres
    con tus miedos, o no
    tus dudas y misterios
    con esa mirada tierna
    y sonrisa fresca.
    Sé que tu río me espera
    a navegar mi interior
    con dulzura y firmeza
    matizado con besos
    que saben tan ricos
    a miel y fruta fresca.
    Hoy me detiene la lluvia
    los fulgores en la estela.
    Ya llegará el gran día
    pido perdón por mi ausencia
    se ha hecho larga la espera.
     
    Malania
    Imagen de la red.  
     
     
  • Poemas

    CARICIAS DEL SOL

    He vivido pendiente de ti
    también he sufrido tu ausencia
    pero he gozado con tu presencia
    con tus versos y poemas
    escritos con tus manos
    intercalados con el aroma
    del café y el cigarrillo
    en madrugadas de insomnio
    o en horas trasnochadas
    sin música, sin brillo.
    Letras que eran, son y serán
    caricias al corazón, a la vida
    al amor y al desamor.
    Pese a tu ausencia
    el adiós nunca existió
    solo cartas sin respuestas
    olvidadas en algún rincón.
    En calladas madrugadas
    el tic tac del reloj
    presumido me despierta.
    Hoy me acaricia el sol.

    Malania

    Imagen: J. A. T.

  • General

    ENTRE CLARO Y OSCURO

    En medio de un desorden
    entre calor y frío
    era difícil diferenciar
    si existía amor
    o solo deseo desvalido.
    No había claridad
    en los días que corrían
    a veces las horas
    pasaban normalmente
    entre lo real y lo ficticio,
    entre lo estático y lo dinámico,
    entre la verdad y la mentira.
    Pero lo ficticio, lo estático y la mentira,
    me sumían en un negro escepticismo.
    El caos del vacío del amor
    muchas veces carente de pasión
    hace sentir
    la ausencia de alguien,
    la soledad disfrazada de piedra fundamental
    con raíces profundas de autosuficiencia.

    ¿Cómo discernir entre lo verdadero y lo falso?
    ¿Cómo distinguir si ese beso lleno de pasión
    significa la bienvenida de un comienzo
    o la despedida de un final?
    Hoy, el saberte lejos
    hace temblar la ascensión del amor
    intoxicado en el vacío del tiempo
    dudando de si algún día
    tu presencia se volverá realidad.

    Malania

    Imagen de la red.

  • General

    ELLA

    Allá,
    donde termina el muelle
    se agolpa el cardumen de lisas
    cuando su figura se refleja
    en las cristalinas aguas del golfo.
    Trae en la bolsa
    un sinnúmero de migas
    de algún pan que ha sobrado
    y un puñado de semillas
    que arroja a la gaviota
    amanecida en la orilla
    para evitar la pelea
    con las lisas en familia.
    Su perro ladra
    quiere continuar el paseo
    que tuvo su inicio
    a las siete de la mañana
    posterior al habitual aseo.
    Ella sigue andando
    y él mueve la cola
    en señal de triunfo tempranero.
    De pronto Ella se detiene
    mete su mano en la bolsa
    hay más migas y semillas.
    Los comensales son
    un par de patos
    y varios mújoles
    que se disputan
    el manjar diario
    esta vez sin gatos.
    Ella y su perro
    continúan la marcha
    mientras yo me entretengo
    con cada nube diferente
    con cada rayo de sol naciente.
    Y al terminar el recorrido
    Ella, allí sentada
    sobre una base prismática
    con cabeza gacha
    llora una ausencia.
    Los peces y los patos
    vendrán por la noche
    a brindarle compañía
    para esfumar su dolor?
    Yo continúo mi camino
    vuelvo a estar contigo
    para no ser serenita.
    Prefiero tus palabras
    que a la distancia
    son mi abrazo
    y amorosamente
    son mi abrigo.

    Malania

    Imagen propia

  • General,  Poemas

    PALABRAS



    Palabras…
    Porque día a día ellas queman más, como prisioneras en el fondo del mar, mar de lágrimas que nunca surgieron, porque el tiempo y la vida las petrificaron y se durmieron en su interior.
    Con palabras sencillas y sin rodeos, como en un cuento, así, recién nacidas por dentro, quiere decir  lo que siente.
    Le preguntó aquel día
    -¿Puedo amarte?
    – Sí -le respondió-. Ámame como quieras, cuanto quieras, cuando quieras y por donde quieras-  una sonrisa brotó de sus labios y  un beso selló los de ella, y la  enalteció.
    Hace más de un año que de ella  se alejó la palabra “amor”. Se la llevó él cuando en una noche,  mayo se lo arrebató para  nunca más volver. Ya no quiere pronunciar  “te amo” plantada ante una fotografía inerte. Aunque la observe mil veces, el tiempo no retrocederá. Es inevitable la muerte, su ausencia es definitiva.
    De pronto aparece otra persona:
    -Quiere amarte, pero no la dejas, ¿sabes? Porque cuando está lista para hacerlo, tú en silencio te alejas.
    Quizá nadie se da cuenta que al amor para que florezca hay que fertilizarlo, para que emane todo su color, su brillo, su sabor y su candor.
    ¿Cómo se fertiliza el amor? Se preguntarán. Una palabra dulce a través de un mensaje, una poesía, un poema, o a través de un email, del teléfono, o frente a frente. Y hay muchas más formas de decir “te quiero”, “te amo”. Y ahora, si estarías aquí te lo diría, porque así lo siente, y te lo puede decir.
    A veces no somos capaces de demostrar, de decir lo que sentimos para no hacer el ridículo frente al otro, pero es un error, porque nadie puede adivinar lo que el otro u otra siente. 
    Malania
    Imagen de la red