POR EL RÍO VOY
Por el río voy en mi embarcación
luchando contra la corriente,
doy pelea a las aguas
para que no me detengan.Cargo fortaleza a pesar del cansancio,
no pienso rendirme,
si lo difícil no me asusta,
por eso sigo hacia adelante.Por el río voy cargando esperanza
sin bajar los brazos,
la batalla es dura,
aún así rendirme jamás.Sé, no me dejaré vencer por aguas rebeldes,
seguiré remando en mi cansancio
por más que pueda parecer imposible,
nada me hará desistir si debo llegar a la otra orilla.Autor: Miguel Márquez
Imagen: Gentileza del autor.
NO TE CANSES
(Anáforas)
No te canses de amar
No te canses de ayudar
No te canses de luchar
No te canses de buscar el bien
No te canses de caminar
No te canses de avanzar en lo difícil
No te canses de reír
No te canses de llorar si hay que hacerlo
No te canses de hablar si es necesario
No te canses de preguntar si quieres respuesta
No te canses de la vida
No te canses del hoy
No te canses de lo simple
No te canses del esfuerzo
Solo haz lo que debas hacer y serás feliz
sin desistir tratando de encontrar lo bueno.Autor: Miguel Márquez
Imagen: Gentileza del autor.
QUIZÁ NO TE HAYAS DADO CUENTA
Tal vez no lo notamos,
que en nuestras manos
hay más dones
de los que alcanzan los ojos.
No brillan en papel dorado
ni esperan bajo un árbol,
pero laten, silenciosos,
dentro de nuestras vidas.Cada sonrisa nacida
en medio del cansancio
después de un día agitado,
ya es un obsequio.
Cada abrazo sincero, aunque breve,
una forma de milagro cotidiano.Miremos lento a nuestro alrededor,
poseemos una riqueza honda:
voces, presencias, risas;
nos nombran, nos buscan,
nos acompañan o simplemente
nos escriben y nos piensan.
Si recordamos con amor
a quienes partieron,
si su recuerdo abriga y no duele,
ese amor que persiste
también es un regalo:
nos sostiene, nos guía,
nos empuja a seguir andando.Por eso, en estas Fiestas,
detengámonos un instante,
reconozcamos lo que tenemos
lo que ya es nuestro,
o lo bueno que nos acompaña.
Porque lo que verdaderamente
colma el corazón y el alma
es aquello que ya vive
en nosotros, con nosotros
y por nosotros.
Malania
Imagen: de la redBRISA DE A DOS
(Letra y Música)
Labios que desean emigrar
para humedecer la sequedad
de tus momentos silenciosos.
Para ver y sentir tus manos ansiosas
agitando vientos que no existen
que sí vibran, sin pausa y sin cansancio.
Pícaras, logran encontrar el punto exacto,
justo en el momento cumbre e ideal.
Siguen brisas
acarician la tibieza de tus humedecidos poros.
Múltiples deseos penden de la soledad
en horas silenciosas, tranquilas, íntimas.Malania
Imagen: propia
https://music.youtube.com/watch?v=_oaYGjdvlwU&si=wEdTQlzSpcQT74oT
NO TE DETENGAS
Si las barreras en tu camino son muchas, sigue firme,
no dejes que nada frene tu andar tratando debilitarte.Si sientes cansancio, no permitas que pese en ti logrando desanimarte,
no desistas por nada.No te detengas por más fuerte sean los vientos soplando al revés,
ten fe en Dios que te dará toda fuerza para seguir diciéndote a su manera:-Sígueme y nada nos detendrá-
Autor: Miguel Márquez
Imagen: de la redNO DESISTAS
Si ves muchas cosas difíciles y sientes que no das más,
no intentes abandonar y echar todo a un lado.
Si el cansancio pesa en ti, no te rindas fácilmente
sintiéndote derrotado pensando que ya no eres capaz.No desistas ante los reveses de la vida,
ten fe en Dios y Él te dará fuerzas para seguir
diciéndote a su manera:–No dejes que la vida te derrote, ven a mí
que he de fortalecerte para que continúes adelante-Autor: Miguel Márquez
Imagen: de la redÉL SIEMPRE ESTÁ
Cuando la noche está oscura y el día gris,
cuando las barreras son muchas tratando frenarte.Cuando las dificultades son muchas,
parecen irse todas tus fuerzas,
sientes cansancio al andar.Él siempre está y estará, por eso
no pierdas jamás la fe en Dios que te dirá a su manera:-“Si en mí confías, verás
que todos los días son buenos llenos de Bendiciones”.Autor: Miguel Márquez
Imagen: M. Julián T.
QUERER Y NO QUERER
Delicia tenía unos veinticinco años y Jacinto cerca de los cuarenta.
Ella había estudiado letras y su pasión era la escritura.
Se conocieron en una fiesta de carnaval, a la que asistió con unas amigas. Él estaba solo. Ambos bailaron hasta el cansancio.
Un día, inspirada en su relación más que especial, escribió, y se lo guardó, a nadie quiso contarle lo que le pasaba.
“Dices que me quieres, que no quieres perderme.
Pero tampoco la dejas, sigues a su lado.
Que soy tu pimpollo, me deseas todo el tiempo, quieres estar conmigo, te gusta mi forma de ser, mis besos, mi pasión.
Que con ella solo tienes un techo en común y un lugar para dormir, cada uno mirando hacia el lado opuesto.
Que hace mucho no la tocas ni la besas.
Que ella está enferma y es por eso que no la dejas.
Todo esto es verdad. Lo sé.
Pero también sé que tienes todo a tu alcance y con todo lo que está a tu alcance no te hace feliz.
Entonces pregunto si vale la pena seguir viviendo de esa manera, por aparentar, por quedar bien delante de los viejos, delante de los hijos ya crecidos, delante de la gente.
Porque cuando no estoy, desfalleces.
Y cuando estoy tienes poco tiempo.
Nos hablamos todos los días.
Nos vemos solo cuando queda tiempo.
¿A muchos les pasará esto o es solamente a mí que la vida me depara migajas?
Yo lo amo y lo acepto tal cual es con sus limitaciones y reducido tiempo.
¿Hasta cuándo podré hacerlo?
¿Hasta cuándo la chispa permanecerá encendida?”
¿Será verdad? ¿Será mentira? Muchos se preguntarán.
Solo los corazones de Delicia y de Jacinto podrían responder.Malania
Imagen: de la red
DE A DOS
Labios que desean emigrarpara humedecer la sequedadde tus momentos silenciosos.Para ver y sentir tus manos ansiosasagitando vientos que no existenque sí vibran, sin pausa y sin cansancio.Pícaras, logran encontrar el punto exacto,justo en el momento cumbre e ideal.Siguen brisasacarician la tibieza de tus humedecidos poros.Múltiples deseos penden de la soledaden horas silenciosas, tranquilas, íntimas.MalaniaImagen propiaMARIPOSA CANSADA
Una mariposa anaranjada
me hacía compañía.
Eso es lo que creía.
La encontré sobre una roca,
con sus alas abiertas,
parecía muy cansada.
Quizás estaba hambrienta
o necesitaba beber agua.
Le acerqué unas miguitas
y una tapita con agua,
pero no se movió para nada.
¿Estás enferma? – Le pregunté,
por si así se inmutara.
Pero nada de eso pasaba.
La dejé tranquila un rato
solo la miraba, por si acaso.
Llegó la hora de irme
sola no quería dejarla.
Con una hoja y suavemente
acaricié sus alas.
¡Estaba dormida!
Salió volando asustada.
Quizás ¿me estaba espiando?
¿Una mariposa disfrazada?
¿Era una mariposa o un alma?
Mis secretos se llevó,
ya no podré encontrarla.Malania
Imagen de la red, gentileza de Ricardo Gamero.