• Prosa Poética

    ISLA “LA DIGUE”

    Los deseos de hace años pueden ser actuales o no. Lo cierto es que lo escrito, escrito está y si no se lo borra, en el papel permanecerá.
    Hace unos años pude haber escrito un deseo, o dos, o más. Y muchos de ellos están en este espacio.
    Volar y soñar, no cuesta nada. Quizás algún día, hasta se tenga que pagar por ello.
    Entonces aprovecho lo que es gratuito y escribo:

    “La Digue” es una isla emocionante, como para realizar una excursión real o imaginaria y virtual.  
    Me gustaría ir contigo en excursión a la Isla de la Digue –le dije una mañana de un día cualquiera-.  Sería una espléndida y emocionante excursión en medio de una vegetación salvaje y protegida.
    Andaríamos en carro porque ahí no hay coches.
    Disfrutaríamos bañándonos en las playas que son aisladas, por lo cual tendríamos mucha privacidad.
    Nos alojaríamos en una de las casas que son de estilo colonial.
    Nos encontraríamos con fabulosas tortugas gigantes.
    Nos tomaríamos fotos en los aromáticos cultivos de vainillas.
    Podríamos decirle al mundo: “Nos amamos”
    ¿Te parece buena la idea?
    Por supuesto que viajamos…
    A través de las redes, todo es posible.

    Malania

    Imagen  de la red

  • Poemas

    EL VÉRTICE DEL AMOR

    Ayer, recorrí caminos,
    por la playa,
    bajo el cielo,
    por el mar.
    Vi las colinas nevar.
    Atravesé el espacio,
    navegué por las nubes,
    recorrí las calles
    de la gran ciudad.
    Me pregunté, si es bueno
    un mundo paralelo,
    creado desde el amor,
    rodeado de sueños.
    Mundo paralelo u oblicuo,
    real o imaginario,
    de noches y de días,
    de inviernos y veranos.
    Fue que en una ventana,
    por caminos diferentes,
    nació una perpendicular.
    Y en su intersección,
    encontramos un vértice.

    Hoy, recorrí un camino,
    lentamente, pacientemente.
    El camino que nació por amor,
    y vive por amor.
    No quiero regarlo con lágrimas,
    quiero regarlo con rocío del alba.
    No deseo que muera por amor.

    Caminé y caminé.
    ¿Estaba allí?…
    Me detuve ante su mirada,
    ante sus palabras.
    Observé sus atajos,
    sus ocurrencias,
    vocablo por vocablo.
    Como si escuchara su voz.
    Me deleité con las flores,
    más bellas del universo,
    de algún lejano jardín,
    allí donde nació mi amor,
    entre jazmines o amapolas,
    entre azucenas o rosas.

    Y decidí esperar,
    en el tiempo y la distancia,
    con dulzura, con pasión.
    Lo esperaré sin ansiedad,
    con el don de la vida
    que junto al tallo del amor
    me traerá una rosa rosa,
    de esas rosas que sembré,
    cuando me interné en el camino,
    en el gran camino del amor.

    Malania

    Imágenes:  Propias

  • Descripción

    CALAS

    Una cala, tramo de bahía de forma redondeada,
    de dimensiones más pequeñas a las de la playa
    donde sus aguas son más tranquilas, abrigadas.
    Con ayuda de las olas del océano
    las rocas que la rodean se rompen, se desgastan,
    dejan atrás la de mayor dureza
    formando las calas ovaladas o redondeadas.

    Pero también están las otras calas
    que son blancas y representan la belleza
    son consideradas flores de la pureza.
    Datan de una época lejana, griega y romana,
    se asociaban con el disfrute en las fiestas.
    Y también hay calas de otros colores
    que adornan los ambientes
    y perfuman con sus ricos olores.

    Malania

    Imágenes: Gentileza de Antonio M. y de la red

  • Descripción,  Poesía

    CASAS DE COLORES

    Casas de colores como almas que alientan
    transmiten alegría, donde el amor se asienta,
    frente a la arena que acaricia los pies
    son refugio dorado donde nada es desdén.
    Sus muros esconden historias perdidas
    pintadas de sueños, lágrimas, risas y vida.

    El mar, un lienzo azul como el cielo infinito
    y entre ellos, alegres, las gaviotas danzan
    no dejan huellas, tampoco nada escrito.

    Las olas susurran secretos en la brisa
    mientras las parejas de la mano caminan.
    Juegan los niños, sus risas estallan
    con sueños que se mezclan sin alimañas.

    Malania

    Imagen: Gentileza Antonio M.