• General

    LINA ADJETIVADA

    LINA ES:
    Agraciada
    Bonita
    Corajuda
    Delicada
    Entusiasta
    Fantástica
    Gallarda
    Hermosa
    Impaciente
    Jovial
    K no es
    Luminosa
    LLorona
    Musa
    Ninja
    Ñañosa
    Osada
    Portentosa
    Quisquillosa
    Ruidosa
    Saludable
    Tenaz
    Única
    Vivaz
    Y es una mascota increíble!
    Le gusta el agua del lavatorio.

    Malania
    Imagen: M. J. T.
  • Prosa Poética

    DONDE VIVE LA RISA

    Donde vive la risa quiero llegar, echando fuera las lágrimas,
    quiero ser feliz olvidando tristezas.

    Donde vive la risa quiero quedarme, olvidando pena y dolor,
    guardando recuerdos de momentos bellos.

    Donde vive la risa quiero mi morada, abrazando los sueños
    y toda su magia hecha para siempre.

    Autor: Poeta uruguayo Miguel Márquez 

    ¿Vive la risa en algún lugar? ¿Risa es sinónimo de alegría?
    Creo que hay diferentes tipos de risa, puede ser intencional forzada o espontánea.
    Puede nacer de un acto de alegría, pero también de la ironía.
    Puede un ser reírse en una fiesta, festejar el nacimiento de un nuevo ser querido, de una mascota, o simplemente reírse exteriorizando alegría por cualquier otro motivo que lo haga feliz.
    Pero está la risa sarcástica, esa que hiere al otro, esa que hace doler el alma del otro. La risa que es sinónimo de burla, o aquella malévola, llena de odio, que responde a la forma de ser de alguien que solo ha conocido el lado oscuro de la vida, una vida llena de amargura y tristeza.
    Entiendo que el autor uruguayo se refiere a la risa sinónimo de alegría.
    Esta risa vive:
    en el corazón de la gente buena,
    en las cosas que a nuestros ojos son bellas,
    en los ambientes saludables
    y hasta en el brillo de las estrellas.

    Malania Nashki.

    Imagen de la red (Vitae. Tendencias verdes)

  • Minicuentos

    CAMELIAS VIOLETAS

    Amaneció gris el día
    ideal para no salir,
    encender la salamandra,
    calentar el agua en la pava,
    preparar un buen mate
    y compartir con la abuela,
    que desde muy temprano,
    con agujas entre sus manos
    y lanas de colores,
    entre azul y habano
    muy feliz tejía.
    A su lado dormía
    sobre un cuadrado mullido,
    la gata Petronila.
    La abuela le hablaba
    y Petronila le maullaba,
    como si ambas tuvieran
    un lenguaje diferente.
    Bajo la tenue llovizna
    llamó a la puerta Vicente
    y entre sus manos traía,
    para la abuela un presente.
    Se lo enviaba un caballero
    que de antaño conocía
    es que dijo, no quería
    dejar pasar sin saludar,
    por su aniversario ese día.
    No habrá fiesta, le dijo,
    y Vicente lo sabía,
    con las camelias violetas
    y su gata Petronila
    muy feliz ella se sentía.

    Malania Imagen de la red gentileza de R. G.

  • General

    ECLOSIÓN ROSA

    Los canes estragaban los jardines. 
    Pero no sabían que allí estaba él, diligente, intrépido, perspicaz.
    Era como un nimio, todo lo quería perfecto.
    Algo ocurrió de repente y comenzó a flaquear. No sabía si mirar por la ventana y espantar a los pájaros o cuidar los jardines y correr a los perros. No percibía en su mente qué cosa era lo que mejor convenía.
    No quería forzar sus pensamientos.
    Entonces decidido juntó hojas con frases y palabras, las disecó, las colocó en un mortero y las dejó reposar hasta el día siguiente. Cuándo despertó, se dirigió al mortero con la idea de renovar su inspiración, quizás allí encontraría la poesía perfecta o el mejor de los poemas. Pero lo único que logró fue sacar a cucharadas letras sueltas. 
    Esperó al amanecer del otro día y emprendió una caminata. Antes sus ojos, estaban intactos los jardines. Los canes lo saludaban agitando sus colas y jadeantes le sacaban sus lenguas. 
    Decididos se armaron en carrera y confluyeron en un atajo bordeado de rosas blancas, rojas y rosadas. Los pequeños animales detuvieron su marcha y olfatearon uno a uno los capullos en eclosión. 
    El nimio desde ese momento se convirtió en amigo de los perros. 
    Quizás los canes le ayudarán a inspirarse a escribir poemas y poesías. 

    Malania

    Imagen de la red

     

     

     

     

     
     
     
     
     

     

  • General

    COMO SAUCE

    Silencio eterno, sepulcral. ¿Él la hacía culpable de la muerte de un ángel?  ¿Tendrá algo que ver? Ella desconocía los motivos de su ausencia. Él colocó duras barreras como para no verla desde su cima, aunque no se daba cuenta que ya no era sino un profundo pozo en el que se había sumergido para no verla, para no sentir de cerca la verdad del amor que los envolvía. Porque él  también la quería, pero a pesar de eso la había hecho culpable; a alguien había que echarle la culpa, ¿no?  
    La frecuentaba…  y ¿era pecado?. Prefirió dejar de sentir su aroma, sus manos untadas en aceite de almendras vagando suavemente por los surcos de su espalda, viajando hasta los más recónditos poros de su cuerpo. Porque también él se sentía culpable por no haber dicho no desde un principio, a ese amor que era imposible que perdurara. Ella se iría algún día, otros amaneceres  la esperaban. Él no podía ofrecerle techo porque el que tenía ya estaba ocupado, habitado por aromas de alguien que a él no lo llenaba. 
    Prefirió establecer barreras, esas que tienden a congelar el amor para mantenerlo intacto, y lo logró. Ella se fue y no lo olvida, ¿Cómo olvidar? Y aún así, ¿él la hace culpable? es que lo delata su eterno silencio. 
    Estela todavía siente que lo ama, extraña sus saludos madrugados, sus mensajes cotidianos. Es que no hay ni habrá otro igual, es único. ¿Ella será culpable de ese amor imposible? Lo cierto es que nada tuvo que ver con la muerte de un ángel, ese que él tanto quiso ver y no pudo. 
    El sauce llora ¿Estela también? – Ya no. Todo pasó, así tuvo que ser. Ella lo sabe. 
     

    Malania                                                                                                                                            

    Imagen Propia

  • General

    FRASES DESDE EL ALMA

    “No cuesta nada ser amable con los demás. No albergues nunca pensamientos negativos aunque alguien te perjudique”. Dalai Lama.

    “Algunas esperanzas necesitan de un espejo para comenzar a creer”. Nebuloverso.

    “La emoción más hermosa y profunda que podemos experimentar es la sensación de lo místico. Es el legado de toda ciencia verdadera”. Einstein.

    “Cada acción que hagas con el corazón, tendrá eco en todo el Universo”. Casa Reiki y Salud.

    “Si queremos un mundo de paz y de justicia, debemos poner la inteligencia al servicio del amor”. Antoine de Saint Exupéry.

    “Nada nos pertenece en propiedad, más que nuestros sueños, porque nadie nos los pueden quitar”. Nietzsche.

    “El éxito no debe ser perseguido, sino debe ser traído por la persona en que quieras convertirte”. Jim Rohn

    “BRINDEMOS HOY Y SIEMPRE, POR LA PAZ, LA SALUD Y EL AMOR, Y POR LA PAZ ETERNA DE LOS QUE YA NO ESTÁN EN ESTE MUNDO”. Malania Nashki.

  • Relatos

    EL PIANO DE ELVIRA

    Doña Elvira fue una de mis profesoras más queridas. Jamás la había escuchado gritar en clase o dejar en penitencia a ninguno de sus alumnos. Tocaba el piano como los dioses, era impecable, no desentonaba nunca. Siempre con su cuaderno de pentagramas y notas, esas que me hacían traspirar para aprender sus nombres y la ubicación de cada una. Aún recuerdo la negra, blanca, corchea, fusa y otras tantas más.
    Me encanta el piano. Me pasaría horas escuchándolo tocar. Cuando era niña quise estudiar piano pero los ingresos de mis padres no daban para pagar la cuota y me quedé sin hacer eso. Otras necesidades para mí y mis hermanos eran prioridad.  La situación era comprensible.
    Los días de lluvia eran los más lindos porque muchos de mis compañeros faltaban. Si justo ese día nos tocaba tener clase de Música, la profesora Elvira nos enseñaba a tocar el piano, la ubicación de las diferentes notas en el teclado y hasta el estribillo de alguna canción. Quizás fuimos cinco o seis alumnas que habíamos tenido asistencia perfecta y en el acto de fin de año nos entregaban siempre un presente. Los varones nos llamaban de “chupa media” porque decían que a nosotras, las profesoras y maestras nos preferían más que a ellos. Es que nosotras –Viviana, Dora S., Nilda, Dora M., Beatriz B y Elsa-  teníamos buen comportamiento y hacíamos caso a lo que nos pedían que hiciéramos, en cambio a ellos siempre les faltaba algo para terminar las tareas.
    Como yo era muy flaca, tal así que algunos de mis compañeros me decían que tenía “patas de tero”, la veía a Doña Elvira como una mujer gorda pero de buena figura. Mucha cadera para una cintura fina. Pero siempre la apreciamos por su caminar nada apurado y saludando a quien se la cruzaba.
    Hoy día cuando escucho el sonido del piano, ese piano de cola, con mueble antiguo pero bien cuidado, recuerdo a doña Elvira.

    Malania

    Imagen: de la red

  • General

    NADIE NOS ENSEÑA A VIVIR

    He nacido poco antes de las 7 de la mañana, un día lluvioso y bastante frío.
    Nada podía hacer por mi cuenta para ayudar a mi madre, a cortar el cordón umbilical, por ejemplo. En esa época –hace ya seis décadas- no existía en el pueblo un centro de salud que tuviera un ecógrafo. Según las cuentas de mi madre, ella me esperaba para el día en que comenzara el invierno. Pero me adelanté, seguramente quise ver el mundo diez días antes, en otoño. Cuando llegó mi padre con la partera, estaba todo listo como para que me bañe y vista. ¿Cómo se las arregló mi madre? Nunca lo entendí. Por eso siempre fui agradecida con ella y la atendí en lo que pude y como pude, hasta sus últimos días.
    En verdad, nadie nos enseña a vivir, pero sí, hay acompañamiento familiar, amistoso, escolar que nos van formando, modelando el carácter y todo lo que somos. A los que vivimos en libertad tenemos opciones de ser o no ser tal como somos. Podemos seguir el ejemplo de los mayores, escuchar sugerencias de ellos, de nuestros maestros y profesores. Pero también podemos abrir y seguir caminos diferentes, que nos den mejor visión de futuro, en el lugar donde nacimos o en otra parte. Lo importante es distinguir qué es lo bueno y qué es lo malo para nosotros y para la sociedad.
    Y una de las cosas buenas que tenemos los humanos es cuidar y querer a nuestras mascotas como un miembro más de nuestra familia. Sino, ni vale la pena adoptarlos. A ellos tampoco se les enseña a vivir, pero en cambio adoptan actitudes según nuestros comportamientos para con ellos. Si les damos amor, ellos también nos lo dan.
    La de la imagen, se llama Sía. Fue rescatada y adoptada siendo muy pequeña. Estaba malherida, maullaba pidiendo ayuda.


    Malania

    Imagen: M. J. T.

  • Salud

    LA IMPORTANCIA DEL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LOS INTESTINOS

    Siempre he sido delgada, con mis 64 kilogramos de acuerdo a mi estatura, es así, el peso es normal. Durante el camino de la vida he tenido sinsabores a causa de enfermedades de familiares directos, a los que he tenido que acompañar por muchos días en hospitales, clínicas y sanatorios. Muchas veces tuve que enfrentarme al personal de salud por diversos motivos que no pasaré a contar porque no viene al caso. Lo importante es que de todas esas experiencias he pasado días enteros con mucho estrés, pero no me daba cuenta de que no estaba comiendo bien, lo hacía a cualquier hora del día, o a veces, ni comía. Sufría de migrañas, dolores en las piernas, ansiedad, etc.

    A causa de esa vida con desorden alimentario y otros factores, me enfermé de hipertiroidismo y tuve que someterme a cirugía. Por suerte, y como siempre digo, “Gracias a Dios” el nódulo era benigno. Con el pasar del tiempo comencé a sentirme hinchada, todo lo que comía engrosaba mi abdomen, parecía embarazada. Pero por supuesto que a mi edad eso es imposible. Jubilada, sin muchos compromisos de horarios ni obligaciones laborales, ya no padezco estrés. Comenté con algunos amigos sobre mi problema, y ante algunas sugerencias de investigar el porqué de esa situación, he llegado a la conclusión de que mi problema está en los intestinos. Es probable que tenga intestino permeable.

    A sugerencia de un amigo. R. E. Ch., vi un video en YouTube que trata sobre el tema y fue así que aumentó mi interés hasta adquirir el libro “Resetea tus intestinos” del Doctor Facundo Pereyra.
    Voy a compartir algunos párrafos del libro, ya que sería muy egoísta de mi parte quedarme con tan valiosa información.

    Con el tiempo me fui convenciendo de algo muy real: muchos de los problemas crónicos de salud se relacionan con algún grado de mal funcionamiento del intestino y de la comunidad de microorganismos que habitan dentro de este, más conocida como microbiota, lo escribió el autor del libro.

    Reparar los intestinos y potenciar su funcionamiento constituye una herramienta novedosa y útil para aliviar muchas enfermedades crónicas.

    Del mal funcionamiento de los intestinos pueden aparecer  problemas digestivos varios, colon irritable, gastritis, problemas de la piel, dolencias osteomusculares, cefaleas, fatiga, estrés, ansiedad, depresión, como así también enfermedades autoinmunes, fibromialgia entre otras.

    El secreto  es poner a descansar al aparato digestivo a través de una correcta alimentación.  Puede haber algo funcionando mal en el intestino que afecta al resto del cuerpo. También los afectados por problemas intestinales pueden manifestar síntomas asociados como cefaleas, edemas, hormigueos, fatigas, alergias o artralgias.

    El autor del libro dice: “después de mucho investigar encontré algo interesante, la medicina funcional y el naturismo describían el síndrome de intestino permeable” y continúa: 

    Según esta teoría en personas genéticamente predispuestas el intestino podría ser afectado por el estrés, cambios hormonales, alimentos (gluten, lácteos etcétera) o ciertos medicamentos y en consecuencia aumentar su permeabilidad e incrementar el tráfico de toxinas desde la luz hacia la sangre, irritando en forma continua a las células de defensa (sistema inmunológico).

    Muchos deambulamos de médico en médico con síntomas digestivos padeciendo también muchos otros extradigestivos sin encontrar una solución a su problema. 

    Hipócrates célebre médico griego del año 460 antes de Cristo, considerado el padre de la medicina occidental, sostenía que las enfermedades empezaban en los intestinos.

    Su enfoque terapéutico se basaba en el poder curativo de la naturaleza porque según su teoría el cuerpo contiene la forma natural de curarse.

    La medicina funcional creada por el doctor Jeffrey Bland, allá por 1960 considerada por algunos como la medicina del futuro, apunta a buscar la raíz de los problemas antes de usar medicamentos. 

    Considera al individuo en su totalidad: interacción cuerpo, mente y espíritu para un complejo abordaje parte de la premisa de que el origen de los problemas crónicos de salud en su mayoría responde a patrones alimentarios inadecuados y al estrés.

    “El síndrome de intestino permeable” trata de la invasión permanente de sustancias que irritan crónicamente las paredes del tubo digestivo y enferman al sistema inmunológico.

    Los síntomas de intolerancia al gluten no celiaca no son exclusivos del gluten, se deben, en realidad, al mal funcionamiento del intestino, secundario a los distintos factores que al igual que el gluten, afectarían la permeabilidad intestinal.

    El revestimiento del intestino está formado por millones de células. Estas células se unen para crear una barrera hermética que actúa como un sistema de seguridad y decide qué se absorbe en el torrente sanguíneo y qué se queda fuera.

    Sin embargo en un intestino enfermo el revestimiento puede debilitarse por lo que se desarrollan agujeros en la barrera. Como resultado, las toxinas y las bacterias pueden filtrarse al cuerpo, lo cual puede desencadenar inflamación y causar una reacción en cadena de problemas. 

    El intestino representa el órgano principal de nuestro sistema inmunológico ya que el 70% de las células de nuestra defensa vive en sus paredes. Por eso cuando anda mal el intestino anda mal nuestro sistema de defensas.

    Siempre supimos que cualquier emoción del cerebro puede afectar nuestros intestinos. Pero ahora, gracias a las últimas investigaciones científicas, sabemos que el asunto es bidireccional: los problemas en el intestino pueden afectar a nuestras emociones y también pueden causar ansiedad y depresión en algunas personas.

    Al conjunto de los microorganismos que viven dentro de nuestro intestino se lo denomina microbiota. 

    Trillones de microorganismos viven en la cavidad o luz del aparato digestivo: hongos, bacterias, virus y parásitos conviven y colaboran con nuestra salud en varios aspectos.

    La microbiota funciona como una fábrica de químicos necesarios para nuestro cuerpo, porque sencillamente no podríamos vivir sin ellos. Cada “bichito” es una pequeña usina que produce miles de sustancias a partir de la fibra que nosotros ingerimos.  Si bien aún la mayoría de esas sustancias no son reconocidas por la ciencia, se reconocen algunos metabolitos saludables de nuestra microbiota. 

    La clave para que la microbiota se considere saludable es la variedad.  Deben existir al menos 700 especies de microorganismos para que nuestra microbiota funcione adecuadamente fabricando los químicos que necesitamos. 

    El intestino es nuestro primer órgano de defensa”.

    A todo esto debo agregar que cuando  todavía estaba en actividad, sufrí un episodio por el que tuve que visitar a mi médico de cabecera, el que me derivó en forma urgente a un especialista en aparato digestivo. No podía comer porque todo devolvía. Tenía vómitos, cólicos muy dolorosos y fiebre.  Realizados los estudios pertinentes en un centro especializado se llegó a determinar que había úlcera estomacal. El médico actuante me indicó dieta estricta, por supuesto que también tuve que soportar dos o tres ampollas inyectables para superar el malestar de ese momento. Luego de ese tiempo, concurrí nuevamente al consultorio médico. Me ordenó los mismos estudios que había hecho días atrás, y no por casualidad se demostró que la úlcera había desaparecido. La dieta de comidas saludables, guiada por una nutricionista, fue importante y todavía lo es. No la he abandonado.
    Pero como dije al principio, mi problema hoy son los intestinos. Nada me duele, simplemente me noto hinchada después de comer. ¿Debo cambiar de dieta? Seguramente que la respuesta es SÍ.
    Este libro me abrió la mente y lo leo con gran alegría, porque creo que he encontrado el motivo de mi malestar y veo que hay un camino por el que debo seguir para lograr mi bienestar general.

    Malania Nashki.

    Imagen de la red.