NECESITO UN HOMBRE DE VERDAD
Suspiro de amor por ti
Y tú, no te das cuenta ni de tu nariz
Parece que estás mirando hacia otro lado
Sin percatarte cómo te halago
Te lo demuestro, te atiendo como el rey de Persia
Y tú por las nubes, cazando bestias.
No observas mis ojos suplicantes
Quienes exigen tu cariño al instante
No desandas la profundidad
De la nobleza de mi personalidad
Para ti… soy invisible,
Como quien ve un jarrón en la oscuridad.
Estoy cansado de tanta espera,
Como novia a quien dejan vestida en la iglesia,
Esperando un esposo a quien se le olvidó la fecha.
Me siento desilusionada,
No tengo paciencia para nada¡He resuelto claudicar!
Me vestiré de gala para una nueva pareja
Para un hombre quien si merezca
Un regalo como yo.
Alguien quien aparezca en el horizonte
Con ansias de pasión desbordante,
Un ser quien no espere a que las peras se caigan
Que salga pronto a buscarlas,
Que él, las arranque de la mata,
Cuando su madurez se note hasta en la noche más oscura
No a quien, con los elementos a su favor,
Se niegue a tomar la decisión,
De ir por un amor.
¡Me quedé aquí esperándote!
Como si fuera un Obelisco de plata
Tú, admirando mi estructura
Pero, lleno de dudas
Para lanzar la primera palabra
La cual indicara un compromiso cierto.¡Paso y corrijo!
El hombre debe seducir, enamorar
No esperar a que la mujer ponga en bandeja dorada
Toda su riqueza personal
Sin nada a cambio para compensar
¡Arriésgate, anímate a tomar aquello que se te da!
No te quedes ahí esperando a que el mar
Te traiga una sirena de coral
Con corona de reina, sobre un altar
Confórmate con este mortal
Una mujer de carne y hueso nada más
Simple, sencilla, dispuesta a trabajar
¡Por una unión que dure hasta la eternidad!Autora: Sira Vargas de Biheller
Imagen: de la red
DECEPCIÓN
Quiero compartir este artículo, que lo encontré por ahí y por casualidad, porque me pareció y me parece muy interesante y actual. Lo que dice sobre el “cierre emocional” es tal cual como lo describe.
Malania«La decepción duele porque rompe no solo expectativas, sino significados»
La decepción tiene un dolor silencioso. No siempre llega con grandes escenas ni con palabras fuertes. A veces aparece lentamente, cuando alguien no fue lo que esperabas, cuando una puerta se cerró o cuando la vida tomó un rumbo distinto al que imaginabas.
Y aunque muchas personas intentan seguir adelante rápidamente, el cuerpo y el alma suelen necesitar más tiempo. Porque la decepción no solo afecta lo que pensabas. También afecta lo que habías construido emocionalmente alrededor de eso. Tal vez te pasó: confiar y sentirte defraudada, entregar mucho y no recibir lo mismo, esperar con ilusión y terminar sintiendo vacío.
La decepción no siempre rompe de golpe. A veces desgasta lentamente.
Pregunta para reflexionar: ¿Hay alguna situación reciente que haya cambiado la forma en que hoy te sientes contigo misma y con los demás?
Y justamente ahí aparece otro aspecto importante:
LA DECEPCIÓN TAMBIÉN SE GUARDA EN EL CUERPO
Muchas personas creen que la decepción es solamente emocional, pero el cuerpo también la vive. Por eso, después de una experiencia dolorosa, pueden aparecer: tensión en el pecho, cansancio constante, falta de motivación, dificultad para dormir, sensación de pesadez emocional. Es como si el cuerpo dijera: «No me siento seguro». Por ejemplo una persona puede seguir trabajando, cumpliendo y funcionando aparentemente bien, pero sentirse vacía por dentro después de una traición, una separación o una experiencia rota. El cuerpo no siempre habla con palabras. Muchas veces habla con agotamiento. El dolor emocional sostenido también impacta físicamente en el organismo, afectando energía, descanso y estado de ánimo.
Algunas señales corporales: Presión en el pecho, cansancio al despertar, falta de apetito o ansiedad, sensación de pesadez corporal, dificultad para respirar profundo.
CUANDO LA DECEPCIÓN ENDURECE EL CORAZÓN
Una de las consecuencias más comunes de la decepción es el cierre emocional. Después de sufrir, muchas personas empiezan a pensar: mejor no confiar tanto, mejor no esperar nada, mejor no mostrar lo que siento. Lo que comenzó como protección puede transformarse lentamente en distancia emocional y empiezas a dudar de las intenciones de los demás, te cuesta abrirte, pierdes entusiasmo, sientes que algo dentro de ti se apagó. La decepción no solo duele por lo que pasó. Duele por cómo cambia la forma de relacionarte con la vida.
De Milva Dominguez
Imagen de la redEL ECO DE LA TREGUA
Bajo la luz que no juzga,
donde el viento es un susurro,
se desmorona el muro
que la soberbia dibuja.
Ya no hay voz que nos estruja
con el peso del ayer,
pues sanar es aprender
que detrás de cada herida,
hay una historia escondida
que solo busca entender.No es el rigor de la espada
lo que rinde a la verdad,
es esa dulce humildad
de la mirada calmada.
La palabra, ya lavada
de la hiel y del reproche,
no trae sombras de noche
ni el trueno del desamor;
solo el bálsamo mejor:
la paz tras el trasnoche.Acepto tu herida y la mía
como causas del destino,
compañeras de camino
en esta geografía.
Que la paz sea la guía
y el silencio nuestro aliado,
pues lo que fue perdonado
ya no pesa en el oído:
es solo un nido tejido
en el alma, con cuidado.Malania
Imágenes: propias

LA IRA Y EL HAMBRE
Mi hijo era pequeño, pero ya sabía hablar. Aun así, en ciertos horarios lloraba, se enojaba por cualquier cosa, nada le venía bien. Hasta que descubrí que un poco de leche tibia con té o con cacao en su mamadera lo calmaba. Era hambre lo que tenía, pero nada quería, nada lo conformaba, solo su mamadera. Así fue que cuando ingresó a la escuela primaria, yo lo esperaba en casa con una mamadera llena, porque sabía que si no tomaba la leche, se pondría histérico jaja. Y hasta ahora, ya tiene 47 años y cuando está con hambre, cuando por trabajo pasa el mediodía de largo sin almorzar como corresponde, “se pone loco”, por supuesto que sabe alimentarse bien.
La crisis económica mundial es uno de los factores responsables de la ira en las calles, de la violencia, a causa del hambre.
Por supuesto, no descarto otros, como el desamor, el dolor físico por alguna dolencia, y todo lo que mencionas en tu post.Malania
Imagen: de la red
CÓMPLICE Y TESTIGO
El silencio suele ser un buen cómplice y un mudo testigo.
Pero a veces puede empezar a quemar por dentro
y hacer tanta presión interior y terminar con un estruendo.
El escribir, es un escape válido
y aunque no sea con versos perfectos,
lo que importa es:
inspirar aire puro para dejar fluir la inspiración,
y espirar lo que daña, lo que sobra en nuestro interior.
Escribir también suele ser una buena terapia
contra la tristeza y el desamor.
MalaniaImagen: de la red generada por Gemini
LABIOS SIN CARMÍN
Batió sus tenues alas
y de mí se alejó.
Una caricia en una carta
desde lejos me envió.
Con palabras de amor
que nunca me declaró.
Quisiera estar contigo, dijo
pero volar eligió.
En un beso y respirar profundo
todo el carmín se llevó.
Sigo sola en esta vida
preguntando su sentido.
Pienso en ti y me olvido
si algo viví contigo.
La distancia no es apta
para borrar la cicatriz.
Las lágrimas enjugadas
buscaron camino sin ti.Malania
Imagen de la red
EN LA SOMBRA DEL TIEMPO
Tuvo un amor sin mares,
sin río ni caracolas,
era de nieves de abril,
de vientos que todo borran.Un amor distraído,
volandero y sin fuego,
sin versos, sin raíces,
solo ramas en invierno.Era un amor de juguete,
frágil, vacío, pequeño;
y en un otoño temprano
comprendió su desconsuelo.Dejó entre la estepa y los yerbales
el fracaso, el desaliento,
y un ramo de mirtos temblando
sobre el atril del silencio.Buscó en las páginas viejas
de un libro de amor, un consuelo,
y en esa noche se puso
collares negros de duelo.Porque lo que ya no existe
vive en la sombra del tiempo.Malania
Imagen: de la red
EL DESIERTO DE LA VIDA
Un día cualquiera,
ya no recuerdo cuando,
pregunté a un amigo,
platense, llamado Carlos,
-al escucharlo algo extraño-,
cómo se encontraba, cómo estaba.
Lo que menos imaginé fue
que hacía pocos días
se había ido su amada.
Y les cuento su respuesta:
“Te responderé sincero
lo que quise gritar al mundo entero”:“Saqué fuerzas de mi interior
dando manotazos de ahogado,
en el desierto de la vida
me extravié anonadado.
Estuve entre alas de rosas,
y pétalos de mariposas.
Qué más daba,
si feliz estaba.
Pero hoy ya no importa:
Si son hojas de otoño,
o si es tibio el invierno
y brotan los sarmientos.
Qué más da.
Si hoy su piel no está en la mía,
y su cielo no me ilumina.
Si ya no hay amor
nada importa
en este universo sin armonía.
Retroceder el tiempo quisiera;
sembrar y cosechar amor
en el desierto de la vida”Malania
Imagen: de la red
QUERER Y NO QUERER
Delicia tenía unos veinticinco años y Jacinto cerca de los cuarenta.
Ella había estudiado letras y su pasión era la escritura.
Se conocieron en una fiesta de carnaval, a la que asistió con unas amigas. Él estaba solo. Ambos bailaron hasta el cansancio.
Un día, inspirada en su relación más que especial, escribió, y se lo guardó, a nadie quiso contarle lo que le pasaba.
“Dices que me quieres, que no quieres perderme.
Pero tampoco la dejas, sigues a su lado.
Que soy tu pimpollo, me deseas todo el tiempo, quieres estar conmigo, te gusta mi forma de ser, mis besos, mi pasión.
Que con ella solo tienes un techo en común y un lugar para dormir, cada uno mirando hacia el lado opuesto.
Que hace mucho no la tocas ni la besas.
Que ella está enferma y es por eso que no la dejas.
Todo esto es verdad. Lo sé.
Pero también sé que tienes todo a tu alcance y con todo lo que está a tu alcance no te hace feliz.
Entonces pregunto si vale la pena seguir viviendo de esa manera, por aparentar, por quedar bien delante de los viejos, delante de los hijos ya crecidos, delante de la gente.
Porque cuando no estoy, desfalleces.
Y cuando estoy tienes poco tiempo.
Nos hablamos todos los días.
Nos vemos solo cuando queda tiempo.
¿A muchos les pasará esto o es solamente a mí que la vida me depara migajas?
Yo lo amo y lo acepto tal cual es con sus limitaciones y reducido tiempo.
¿Hasta cuándo podré hacerlo?
¿Hasta cuándo la chispa permanecerá encendida?”
¿Será verdad? ¿Será mentira? Muchos se preguntarán.
Solo los corazones de Delicia y de Jacinto podrían responder.Malania
Imagen: de la red
LABERINTO ESPIRALADO
Mi mente deambuló perdida
por la 9 de Julio y otra avenida.
Caminé como en laberinto espiralado.
Nada ya me importaba
si no encontraba lo que yo buscaba.
La ausencia y lejanía se presentaban
como un enigma bajo las estrellas
esas que yo no veía.
Ni los destellos de los faros
mis pensamientos iluminaban.
Hoy las aureolas son más brillantes,
hacen nacer corrientes
de inspiración, como vertidas
de un manantial transparente.
De aquella locura inquieta y sin sol,
esa que mi soledad rondaba,
no quedan vestigios, hoy no existe.
Ya no pierdo la consciencia por un amor
que se devuelve en desamor.
Ya no me pierdo en el laberinto de la nada,
si el viento sonrisas me regala,
me divierten la nieve y la escarcha.
El rocío fresco de la mañana
me hace respirar profundo
llenando mis pulmones de aire puro,
sin recuerdos amargos.
El sonar de campanas
los domingos a la mañana,
o los días entre semana
anunciando el Ángelus,
no me traen nostalgia,
simplemente me alegran.
Disfruto de los árboles
sus frutos maduros y sus flores
porque hay vida en ellos,
se expresan con todos sus colores.Malania
Imagen: propia