• Poemas

    DESPEDIDA

    El cielo se torna multicolor.
    Se abre en capas de silencio,
    azul que duda, naranja que espera.
    Abajo, el fuego del día se despide
    y la noche aprende a nacer sin prisa.

    Malania

    Imagen: Gerardo S. V.

  • Poesía

    PRECIOSO UNIVERSO

    Estaba de paso.
    Pensaba en silencio. 
    Miraba hacia el cielo. 
    Precioso universo.

    El sol se escondía, 
    entre nubes azules,
    violetas, turquesas,
    colores en mezcla.
    Tras ellas desaparecía.

    Matizaba la noche
    Temprana, extendida 
    en sombras de casas
    y árboles de la avenida. 

    La niña observaba
    esta imagen natural
    de asombrosa maravilla. 

    Mientras tanto cantaba 
    en el balcón de su casa 
    una canción al azar.

    Malania

    Imagen: Lua T.

  • Prosa Poética

    COMO UN MAESLTROM

    “Vorágine de sentimientos contradictorios

    que me subliman y desbordan,

    hacen de mi alma un maesltrom emocional,

    aquel que se derrama a la menor provocación”.

    Parte de un poema publicado por  “Cruzar La Noche”

    Lo comparto porque coincido con la idea de que los poetas tenemos esto de sentimientos contradictorios. Unas veces la alegría, las emociones son encantadoras y dan ánimo hasta para salir a correr y gozar del aire mañanero. Desbordan vida.  Y otras veces, la inspiración va decayendo a tal punto que se queda en reposo, como si fuera a morir dentro de un pozo sin salida.
    Quizás porque la vida va surgiendo en pinceladas con diferentes texturas, algo así como: “una de cal y otra de arena”.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Poemas

    NUBES DE ALGODÓN CON LUZ DE LUNA

    La luna derrama su claridad sobre la intemperie
    y lo que parecía desierto se vuelve santuario.
    No pide ofrendas: basta con mirar
    para que lo estéril revele su secreto.

    Las nubes, lentas y blancas, se apartan
    como si supieran que el cielo necesita abrirse,
    dejando pasar un calor suave
    que no quema, pero acompaña.

    Tal vez esa hendidura en lo alto,
    ese respiro entre sombras,
    no sea un gesto al azar,
    sino una señal que nos llama a lo simple,
    a lo que queda cuando todo calla.

    Ese ojo antiguo que todo observa
    no vigila: invita.
    A quedarnos quietos.
    A soltar el paso apurado del miedo.

    Porque quien aprende a mirar sin urgencia
    descubre que siempre hay más cielo
    del que cargan sus preocupaciones,
    y una luz sin voz que orienta
    aun en las noches que llevamos dentro.

    Y entonces, bajo la paciencia plateada de la luna,
    entendemos: no estamos extraviados,
    solo estamos despertando la mirada.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    CUIDA TUS PALABRAS

    Hay vocablos que se afilan
    en las sombras de la lengua,
    ganchos hechos de ceniza,
    garfios que revientan venas;
    son jaurías desatadas
    en la noche del silencio,
    incendios en las entrañas,
    relámpagos sin consuelo.

    Son venenos que respiran
    entre grietas mal cerradas,
    punzones que se disfrazan
    de caricias disfrazadas.
    A veces llegan rastreras,
    como serpientes ardientes;
    otras, vienen como toros
    que arrollan todo al frente.

    Precaución, extrema, siempre,
    con la voz que se desquicia,
    la que salta como pólvora
    y se pudre en su avaricia.

    Son mareas desbordadas,
    tempestades en cadena,
    cuervos rotos en el aire
    goteando llagas ajenas;
    y son tumbas que se abren
    cuando estallan de rabia,
    porque un verbo sin conciencia
    hiere más que mil espadas.

    Las palabras son semillas
    que germinan luz o peste:
    si se lanzan sin alma
    solo engendran hambre y muerte.

    Atiende, atiende bien
    al filo oculto del verbo.
    Y no solo al verbo,
    también a los adjetivos
    y a los sustantivos,
    a las sílabas famélicas
    que rondan como espectros.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Haikus

    DAMA DE NOCHE

    DAMA DE NOCHE

    Haikus

    Bella y muy blanca
    Florece en la oscuridad
    Dama de noche

    De qué se esconde
    O acompaña al rocío
    Quien la protege

    De día duerme
    No muestra su cara al sol
    Se abre de noche.

    Malania

    Imagen: Ramona M. T.

  • Poemas

    ¿TE DEJO O SIGO CONTIGO?

    Estoy aquí sentada en la playa,
    Esperando que la marea
    Me traiga nuevas ideas
    Mi dilema: ¿Dejarte o seguir adelante?
    Las razones que tengo para estar contigo
    Son poderosas:
    Nuestras mascotas,
    El carro nuevo cada año
    Los viajes en crucero por el Mediterráneo,
    Y hasta las acciones en la empresa “Atlántico”
    No más importante… sentir tu mano caliente
    Cuando me acuesto cada noche, dispuesto a acariciarme.
    En cuanto a la lista para emprender la huida
    Es más variada y florida,
    Tanto, que dejaría pasmada a nuestra terapista
    Fumas y el cigarrillo queda impregnado hasta en los candelabros
    Me besas con ese olor a tabaco que luego… no puedo quitarlo
    Me tocas con dedos amarillos barnizados de alta nicotina
    Te encanta el licor… como si fueras una pimpina
    Creo que eres un ser de madera antes que un humano
    Cuando te pasas de tragos, te muestras más alegre que un gitano:
    Bailas, cuentas chistes, pareces un encanto
    Cuando se va el efecto, vuelves a convertirte en un enano:
    ¡Pobre, cabizbajo, ensimismado como una ostra en un lago!
    El efecto dura poco y la caída es mayor que la elevación
    Que te da la euforia por el alcohol.
    ¡De las faldas… ni hablar!
    Te fijas hasta en un palo de escoba que pueda caminar
    Me faltas el respeto en cualquier centro comercial
    Cuando pasan al frente las chiquillas con ropaje llamativo
    Tiras piropos como pañuelos en una corrida de toros
    Tu sonrisa amarilla, se ensancha
    Hasta dejar tres grandes arrugas en tu cara
    Por eso y por muchas razones estoy en este dilema,
    Ahora, ¿Qué haré sin marido?
    ¿De qué conversaré con mis amigas?
    Si ellas… se centran sólo en su peso,
    Y en las “travesuras” de sus hombres viejos
    De mi Julián… tengo cuentos… hasta para regalar
    De él, hay mucho material
    Para crear muchos más…
    ¡Pienso… que no lo debo dejar!

    Autora: Sira Vargas de Biheller

    Imagen: propia (Malania)

  • Efemérides,  Poesía

    DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

    A nuestros difuntos,
    ¡Una oración  y luz para su evolución!
    ¡Qué descansen en santa calma!
    Rodeados del amor de Dios.
    Hoy en su día,
    Celebramos su  vida
    Su paso por la tierra
    ¡Ha sido lo mejor!
    De ellos, tenemos ADN
    y experiencias, que nos
    ayudaron en el crecimiento  interior.
    Son muchos aquellos que conocimos:
    Compañeros de trabajo, familiares, amigos…
    A los cuales  extrañamos
    Cada mañana, al levantarnos
    Y en la noche, al acostarnos…
    Es la ley de la vida,
    Algunos mayores, parten
    para dar espacio a otros que nacen
    En este juego infinito 
    De almas en circulación:
    Unos llegan, otros se despiden…
    Para regresar a otros planos,
    en este círculo indetenible de la creación…

    Autora: Sira Vargas De Biheller

    Barquisimeto- Estado Lara. Venezuela

    Imagen: Gerardo S. V.  y de la red.

  • Poesía

    ANFIBIO MASCOTA

    El sapo de mi casa
    me mira, me mira,
    cuando limpio el patio
    lo veo y me da risa.

    El sapo de mi casa
    me mira y me guiña
    quiere que lo bañe
    con vino y con piña.

    El sapo de mi casa
    persigue mosquitos,
    también otros insectos
    con su lengua fina.

    El sapo de mi casa
    vive entre las plantas,
    se esconde de las perras
    en una enorme lata.

    El sapo de mi casa
    canta por la noche
    y cuando es perseguido
    duerme bajo el coche.

    Malania
    Imagen: Reyna

  • Poemas,  Sueños

    PROFUNDO SUEÑO

    Me acomodé en una de las rocas
    al borde de la cascada.
    Debo reconocer que sentí
    estar acompañada,
    aunque estuve sola.
    Juntos, tomados de la mano,
    en silencio profundo,
    donde solo nuestra respiración
    se confundía con el ruido del agua,
    hacía eco
    en la profundidad de la noche,
    iluminada por la luna.
    No había lugar para palabras,
    ni gestos, nada,
    nada más el aire,
    la calma
    y el canto en cascada.
    Y así logré dormir
    hasta las seis de la mañana,
    unida a su tibia piel,
    a su mano,
    fortaleza infinita jamás olvidada.

    Malania

    Imagen de la red