• Poesía

    CUIDA TUS PALABRAS

    Hay vocablos que se afilan
    en las sombras de la lengua,
    ganchos hechos de ceniza,
    garfios que revientan venas;
    son jaurías desatadas
    en la noche del silencio,
    incendios en las entrañas,
    relámpagos sin consuelo.

    Son venenos que respiran
    entre grietas mal cerradas,
    punzones que se disfrazan
    de caricias disfrazadas.
    A veces llegan rastreras,
    como serpientes ardientes;
    otras, vienen como toros
    que arrollan todo al frente.

    Precaución, extrema, siempre,
    con la voz que se desquicia,
    la que salta como pólvora
    y se pudre en su avaricia.

    Son mareas desbordadas,
    tempestades en cadena,
    cuervos rotos en el aire
    goteando llagas ajenas;
    y son tumbas que se abren
    cuando estallan de rabia,
    porque un verbo sin conciencia
    hiere más que mil espadas.

    Las palabras son semillas
    que germinan luz o peste:
    si se lanzan sin alma
    solo engendran hambre y muerte.

    Atiende, atiende bien
    al filo oculto del verbo.
    Y no solo al verbo,
    también a los adjetivos
    y a los sustantivos,
    a las sílabas famélicas
    que rondan como espectros.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Haikus

    DAMA DE NOCHE

    DAMA DE NOCHE

    Haikus

    Bella y muy blanca
    Florece en la oscuridad
    Dama de noche

    De qué se esconde
    O acompaña al rocío
    Quien la protege

    De día duerme
    No muestra su cara al sol
    Se abre de noche.

    Malania

    Imagen: Ramona M. T.

  • Poemas

    ¿TE DEJO O SIGO CONTIGO?

    Estoy aquí sentada en la playa,
    Esperando que la marea
    Me traiga nuevas ideas
    Mi dilema: ¿Dejarte o seguir adelante?
    Las razones que tengo para estar contigo
    Son poderosas:
    Nuestras mascotas,
    El carro nuevo cada año
    Los viajes en crucero por el Mediterráneo,
    Y hasta las acciones en la empresa “Atlántico”
    No más importante… sentir tu mano caliente
    Cuando me acuesto cada noche, dispuesto a acariciarme.
    En cuanto a la lista para emprender la huida
    Es más variada y florida,
    Tanto, que dejaría pasmada a nuestra terapista
    Fumas y el cigarrillo queda impregnado hasta en los candelabros
    Me besas con ese olor a tabaco que luego… no puedo quitarlo
    Me tocas con dedos amarillos barnizados de alta nicotina
    Te encanta el licor… como si fueras una pimpina
    Creo que eres un ser de madera antes que un humano
    Cuando te pasas de tragos, te muestras más alegre que un gitano:
    Bailas, cuentas chistes, pareces un encanto
    Cuando se va el efecto, vuelves a convertirte en un enano:
    ¡Pobre, cabizbajo, ensimismado como una ostra en un lago!
    El efecto dura poco y la caída es mayor que la elevación
    Que te da la euforia por el alcohol.
    ¡De las faldas… ni hablar!
    Te fijas hasta en un palo de escoba que pueda caminar
    Me faltas el respeto en cualquier centro comercial
    Cuando pasan al frente las chiquillas con ropaje llamativo
    Tiras piropos como pañuelos en una corrida de toros
    Tu sonrisa amarilla, se ensancha
    Hasta dejar tres grandes arrugas en tu cara
    Por eso y por muchas razones estoy en este dilema,
    Ahora, ¿Qué haré sin marido?
    ¿De qué conversaré con mis amigas?
    Si ellas… se centran sólo en su peso,
    Y en las “travesuras” de sus hombres viejos
    De mi Julián… tengo cuentos… hasta para regalar
    De él, hay mucho material
    Para crear muchos más…
    ¡Pienso… que no lo debo dejar!

    Autora: Sira Vargas de Biheller

    Imagen: propia (Malania)

  • Efemérides,  Poesía

    DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

    A nuestros difuntos,
    ¡Una oración  y luz para su evolución!
    ¡Qué descansen en santa calma!
    Rodeados del amor de Dios.
    Hoy en su día,
    Celebramos su  vida
    Su paso por la tierra
    ¡Ha sido lo mejor!
    De ellos, tenemos ADN
    y experiencias, que nos
    ayudaron en el crecimiento  interior.
    Son muchos aquellos que conocimos:
    Compañeros de trabajo, familiares, amigos…
    A los cuales  extrañamos
    Cada mañana, al levantarnos
    Y en la noche, al acostarnos…
    Es la ley de la vida,
    Algunos mayores, parten
    para dar espacio a otros que nacen
    En este juego infinito 
    De almas en circulación:
    Unos llegan, otros se despiden…
    Para regresar a otros planos,
    en este círculo indetenible de la creación…

    Autora: Sira Vargas De Biheller

    Barquisimeto- Estado Lara. Venezuela

    Imagen: Gerardo S. V.  y de la red.

  • Poesía

    ANFIBIO MASCOTA

    El sapo de mi casa
    me mira, me mira,
    cuando limpio el patio
    lo veo y me da risa.

    El sapo de mi casa
    me mira y me guiña
    quiere que lo bañe
    con vino y con piña.

    El sapo de mi casa
    persigue mosquitos,
    también otros insectos
    con su lengua fina.

    El sapo de mi casa
    vive entre las plantas,
    se esconde de las perras
    en una enorme lata.

    El sapo de mi casa
    canta por la noche
    y cuando es perseguido
    duerme bajo el coche.

    Malania
    Imagen: Reyna

  • Poemas,  Sueños

    PROFUNDO SUEÑO

    Me acomodé en una de las rocas
    al borde de la cascada.
    Debo reconocer que sentí
    estar acompañada,
    aunque estuve sola.
    Juntos, tomados de la mano,
    en silencio profundo,
    donde solo nuestra respiración
    se confundía con el ruido del agua,
    hacía eco
    en la profundidad de la noche,
    iluminada por la luna.
    No había lugar para palabras,
    ni gestos, nada,
    nada más el aire,
    la calma
    y el canto en cascada.
    Y así logré dormir
    hasta las seis de la mañana,
    unida a su tibia piel,
    a su mano,
    fortaleza infinita jamás olvidada.

    Malania

    Imagen de la red

  • Efemérides

    UN DÍA TRISTE EN LA HISTORIA

    Cada 16 de septiembre se rememora uno de los días más tristes de la historia argentina, llamada La Noche de los Lápices.
    Esta fecha nos recuerda la importancia de la vida en democracia, respetando y defendiendo los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos argentinos.
    No me explayaré en el tema, simplemente no quería dejar pasar esta fecha sin recordar a los jóvenes estudiantes desaparecidos esa fecha en el año 1976, en la ciudad de La Plata, Argentina.

    Malania
    Info e imagen de la red

  • Minicuentos

    EL GALLO CONFUNDIDO

    Había un vecino que estaba orgulloso de su gallinero. Tenía gallinas que ponían huevos gordos y brillantes… y un gallo que se creía tenor de ópera.
    El problema era que al gallo no se le daba por cantar al amanecer, como dictaba la tradición, sino a las dos de la madrugada, cuando todos soñaban con playas paradisíacas o con que les tocaba la lotería. Con un “¡Quiquiriquíííííí!” potente, despertaba a otros gallos que le respondían desde quién sabe dónde, con un ¡Cocorocóóóóóó!. Y es más, se subía a un árbol preferido por él para dormir, y desde allí cantaba hasta que el sol mostraba sus primeros claros de luz, despertando no solo a su dueño sino a todo el barrio.  Hasta al perro, que respondía con un ladrido enojado.
    Los vecinos intentaron al principio ignorarlo, luego taparse los oídos con almohadas, otros sugirieron inscribir al gallo en un concurso de canto…, pero como el sonido era tan estridente, ninguna de las opciones resultó convincente y el descanso se volvió imposible. Así que tras varias noches de insomnio, cansados de las ojeras y los bostezos, decidieron que lo más sensato era reunirse para hablar con su dueño.
    Y así fue. Después de aquella charla, el gallo desapareció misteriosamente del barrio. Nadie volvió a escucharlo. Algunos dicen que terminó en una quinta lejana; otros, más maliciosos, aseguran que se convirtió en sopa de domingo. Lo cierto es que, desde entonces, todos pudieron volver a dormir… aunque, de vez en cuando, alguien sueña con un “¡quiquiriquííí!” lejano y se despierta sobresaltado.
    Pero lo de hoy, sorpresa de domingo en madrugada, no fue un sueño. Ahí estaba el gallo, subido a su árbol preferido, cantando su “¡Quiquiriquíííííí!”, pero esta vez, a las cinco, con los primeros claros del día.

    Malania

    Imagen: Javier A. T.

  • Poesía

    PECADO O LOCURA

    En el silencio de la noche,
    entre palabras y bajo ellas,
    dibujando sonidos sin premura,
    internándose en ecos,
    quizá fuiste mi pecado,
    una palabra mal vista,
    y para hacerla más suave
    diré, que has sido mi locura.

    En el silencio de la noche,
    en las mañanas frías
    o en tardes de desconsuelo,
    entre sábanas bordadas
    de trazos sin cordura.

    Con móviles apagados
    y estufas encendidas,
    un ambiente tibio
    y un futuro no acordado.

    Malania

    Imagen: Propia

    Música: EVANESCENCIA (letra propia)