• Poemas

    REGALOS VACÍOS

    Llegan las manos temblorosas,
    niños, ancianos, almas en tránsito,
    despertando una chispa de fiesta
    ante las cajas vestidas de colores.

    El papel brillante se desgarra
    como un amanecer que promete abundancia,
    y en los dibujos de frutas, cereales y pasteles
    respiran su perfume imaginado.

    Creen tocar la salvación con los dedos,
    pero al abrir la entraña de cartón
    solo encuentran un hueco frío,
    un silencio que golpea fuerte y vacío.

    La nada les estalla en los ojos,
    la ilusión cae hecha polvo sobre el suelo,
    y el llanto —viejo y nuevo—
    se mezcla con la nube de sombras al vuelo.

    Porque cada caja, tan perfecta, tan radiante,
    es apenas una sonrisa cruel disfrazada de promesa,
    una ausencia envuelta con esmero,
    un espejismo que se deshace entre sus manos.

    Y allí, en la hondura de ese vacío,
    se revela una oscuridad antigua,
    ligera como un alma cansada
    que ya partió hacia el otro lado del valle,
    dejando solo el eco
    de lo que pudo haber sido alimento,
    y fue nada.
    El hambre continúa, danza en la panza,
    y en burbujas de aire se desplaza.

    Malania

    Imagen propia                        

  • Poemas

    CONTIGO

    Contigo quiero reír, quiero cantar,
    por qué no poder correr por este mundo
    entre verdes campos
    cruzando ríos para llegar al mar.

    Contigo quiero llorar pero de contento
    y decirte las mejores palabras
    que me dicta el corazón.

    Contigo, sentir que los momentos
    se hacen únicos y agradables,
    que el tiempo parece no pasar.

    Contigo, seguir andando por buenas y malas
    sin que nadie nos derribe,
    aprendiendo a cada paso que se pierde y se gana,
    que no hay que abandonar jamás cuando algo no sale.

     Autor: Poeta Uruguayo Miguel Márquez  

    Imagen: de la red, gentileza de Miguel Márquez         

  • Poemas

    POR LOS CAMINOS DEL SUR

    Por los caminos del sur voy, entre ríos y arroyos,
    bordeando mares de vientos lejanos,
    donde todo se deja sentir.

    Llevo ayeres traídos del norte
    gritando goles de Maracanaces vivos,
    cargando milongas de lonja y candombe.

    Por los caminos del sur disfruto los hoyes,
    esperando mañanas llenos de esperanza,
    recorriendo largas carreteras.

    Pueden verme mirando distante,
    tratando descubrir qué hay más allá del horizonte,
    donde parece juntarse la tierra y el cielo.

    Por los caminos del sur escribo poesía
    con versos de acá y la magia de allá,
    donde el corazón agradece el ser tan feliz.

    Autor: Miguel Márquez

    Imagen: Gentileza de Miguel Márquez

  • Poemas

    EL SILENCIO Y LA LUZ

    El silencio, a veces bálsamo,
    cura heridas que no saben nombrarse;
    otras veces se vuelve abismo,
    cueva del miedo donde se extravía la esperanza.
    Allí, el tiempo no tiene rostro,
    y el espacio es un túnel sin salida.
    Quisiera gritar, pedir auxilio,
    pero ni el viento se detiene a escucharme.
    He habitado tantas veces esa sombra,
    atada a palabras que nunca florecieron,
    buscando puertas invisibles
    para escapar en un breve instante.
    La canción del viento no tiene frío,
    la noche, esclava de su propia oscuridad,
    y mi cuerpo, entre asteriscos de sol,
    se refugia bajo un árbol frondoso.
    Perdida en el mundo, temía herir
    con mi mirada frágil
    los pétalos de rosa,
    los copos del sur,
    el primer rayo del alba.
    Y mientras tanto, otros corazones se encontraban:
    se enamoraban bajo fuegos artificiales,
    y sin pestañear,
    se decían todo con los ojos.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Relatos

    CON LOS MISMOS OJOS

    Es lo que se ve en las ciudades, por un lado los edificios altos, las avenidas repletas de autos modernos, los restaurantes y bares llenos de gente sobre todo los domingos. Hay gente con plata en los bolsillos o en cuentas bancarias.
    Y por otro lado están los que viven en villas miserias, gente muy pobre que no le alcanza para comer y para vestirse adecuadamente cuando el frío arrecia.
    Se suele criticar a la gente que tiene más y se le tiene lástima a la clase baja. Se cuestiona el  por qué tanta desigualdad. En algunos casos se justifica tal crítica.
    Pero he visto jóvenes –no puedo decir lo mismo de los que están entrados en edad- que no tienen ganas de trabajar, prefieren vivir en la miseria esperando que alguien, ya sea la misma sociedad o el gobierno, no solo les ayude, sino que los mantenga. Hay gente que no se preocupa ni siquiera por aprender un oficio, y los talleres son gratuitos, no hace falta pagar. Y si los contratan, se pasan mirando uno al otro, o mirando celular, -que para eso sí tienen dinero-  y se apuran y hacen como que trabajan cuando aparece el dueño o el jefe.
    Me ha tocado convivir con gente así. Es por eso que no opinaré sobre la tan discutida desigualdad. Todo es relativo. A veces juega un papel importante la suerte, otras veces la voluntad de ser “alguien” en la vida y esforzarse por salir adelante. Si no se preocupan por ser mejores, por mejorar su estatus, no hay dios que ayude. La pereza es su enemigo.

    Malania

    Imágenes: propia y de la red

  • Poemas

    LA SONRISA DEL SOL

    Detrás de las nubes negras
    viaja el aire en una nave.
    Se parece una enorme ave.
    No viajan allí las penas
    la alegría también cabe,
    aunque la tormenta se avecine.
    Porque el calor del sol sonríe
    y la lluvia lava heridas,
    renovando así las vidas,
    floreciendo en la mañana,
    como un canto que no engaña,
    como un río que camina.

    Malania

    Imagen: Jorge G. T.

  • Poemas

    RAYOS PENETRANTES

    El cielo tímido amanece gris.
    El sol va ganando espacio
    lo ilumina y lo divide en dos.
    Curioso, penetra sus rayos
    en las transparencias del río.
    Una palmera testigo,
    con sus verdes hojas,
    observa el hermoso espectáculo.
    Hoy el día será espléndido.

    Malania

    Imagen: Propia

  • Poemas

    AMOR IMPOSIBLE

    Hay una parte de mí
    que vive soñando contigo
    pendiente de ti.
    Cada día despierto contigo
    te siento y sonrío,
    estás lejos de aquí.
    Amor increíble
    Amor imposible
    Amor de locura
    Sintiendo sin ti.

    Tu yo, vanidoso
    se burla, altivo,
    se ríe de mí.
    Y cuando llega la noche
    te busco en mis sueños.
    Me duermo en tus brazos
    me siento feliz.
    Tu vida, ajena a mí,
    sin saber lo que siento.
    O, acaso, sabiendo,
    muy lejos de aquí.
    Caricias sin roce,
    latidos pequeños.
    Dibujos sin trazos,
    labios sin carmín.

    Malania
    Poema de El Refugio de la Playa

    Imagen: propia

  • Poemas

    ATARDECER TURQUESA

    Hay frío en el aire
    pero el fuego baila
    como si no le importara nada
    en la tarde calma.

    A lo lejos
    las nubes se tiñen de rosa
    y se abrazan en un cielo
    que parece inventado
    en azul y turquesa intenso.

    El río
    mezcla reflejos y sombras,
    palmeras negras y otros arbustos,
    colores que no se nombran,
    reteniendo en la memoria.

    Todo se detiene por un segundo
    y ahí estamos, calor en la piel,
    humo y quietud,
    en el aire meditabundo.

    Malania

    Imagen: Guillermo T.

  • Poesía

    GATA DE ESCUELA

    Alguien sin alma, sin compasión,
    la dejó sola, sin explicación.
    Una gata pequeña, de negro abrigo,
    fue abandonada… mas halló cobijo.

    En el patio frío de la institución,
    maulló bajito, sin dirección.
    Pero el destino, con mano sincera,
    le regaló una nueva primavera.

    Los niños, los profes, sin dudar,
    decidieron amor regalar.
    Le dieron agua, comida, atención,
    una cama tibia y un rincón.

    Una casita con techo y calor,
    para que duerma sin ningún temor.
    Cuando la escuela se queda en paz,
    ella descansa y sueña en su hogar.

    Pero al llegar la luz del día,
    busca cariño, busca alegría.
    Se sube a sillas, se acurruca en sillones,
    entre cuadernos, juegos y canciones.

    Negra, brillante como la noche,
    con ojos dulces, sin un reproche.
    Ahora es parte del corazón
    de una escuela que le dio redención.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.