ME VOY O ME QUEDO
¿Me voy o me quedo? Pesa la balanza,
los huecos duelen, mas son necesarios;
cuidarlos es de espíritus valientes,
quedarse es dar al tiempo a su templanza.¿De qué partir, si incierta es la esperanza
de hallar en otros rumbos lo esperado?
Si el alma duda, el paso apresurado
se vuelve sombra fría en lontananza.La única partida no elegimos,
la que al final nos borra del camino;
las otras nacen donde decidimos.Si sanas son las raíces, su destino
es florecer con fe, como intuimos:
ningún jardín es libre de espino.Malania
Imagen: propia
ATRACCIÓN POR LO DESCONOCIDO
Hay sombras que no asustan,
sino que llaman despacio,
como puertas entreabiertas
en mitad de un sueño intacto.El miedo nace primero,
con su pulso tan humano,
pero a veces se disuelve
cuando el alma da un paso.Porque no todo lo incierto
es abismo o desengaño,
hay misterios que florecen
si los miras sin rechazo.Y entonces cambia el latido,
ya no huye, va buscando:
lo desconocido deja
de ser miedo… y es abrazo.Malania
Imagen: De la red
GRATITUD
La queja es sombra que achica el día,
cierra ventanas, apaga la fe;
en cambio la gratitud es semilla viva,
que en lo simple aprende a florecer.Donde agradeces, todo se expande,
hasta lo poco se vuelve hogar;
no olvides nunca: quien honra lo que tiene,
descubre que siempre hay más.Malania
Imagen: Propia
HUYENDO DE LA SOMBRA
Timoteo era un hombre de carácter bastante especial.
Muchas veces parecía andar malhumorado, se enojaba consigo mismo.
Cierto día de sol, se lo vio un poco inquieto, corría, saltaba, parecía estar loco.
La gente lo miraba y sonreía, no paraba quieto un segundo.
Un jovencito que por ahí pasaba se le acerca para preguntarle si le sucedía algo.
-¿Qué tiene señor? ¿Puedo ayudarlo en algo?- le dice.
Timoteo lo mira con cara de poco amigo y responde
-Esa sombra que no me deja en paz, la quiero perder, pero me sigue a donde voy-.
El joven se sonrió a carcajada al escuchar su respuesta, eso no le agradó nada.
Timoteo, le dice con voz agresiva al joven
-¡Te estás burlando de mi jovencito!-.
El joven con temor huye sin contestarle, dejando solo a Timoteo.
Tanto estuvo así está hasta cansarse y sentarse dándose cuenta, mientras hay luz la sombra estará sin alejarse.
Es así que Timoteo decide dejar de huir de la misma.
Se da cuenta que está haciendo el ridículo y avergonzado se retira cabizbajo hacia su casa lentamente.Autor: Miguel Márquez
Imagen: propia (Malania)UNA SOMBRA EN LA VENTANA
Un punto que une
la mañana con la tarde:
la sombra que se posa
cada día en mi ventana.
Los segundos desfilan
y la sombra se desplaza
buscando lentamente
el amanecer del mañana.
La luz se pierde en la noche
las sombras se vuelven calmas
hasta que el tiempo traiga
nuevas luces al alba.
Los segundos avanzan
dejando huellas marcadas
y a mediodía aparece
la misma sombra en la ventana.Malania
Imagen: propia
EL HORIZONTE
Haikus
EL CONTRASTE
Blanca la arena.
Luces bailan en sombras.
Brilla el refugio.LA NOCHE Y EL MAR
Noche de calma.
El hotel observa el mar.
Fuego en el vidrio.EL HORIZONTE
Luna discreta.
Arena bajo mis pies.
Luces de fiesta.Malania
Imagen: Roxana E. S.
EL ECO DEL MAR
El eco del ruido del mar
pasea por la playa sin descanso.
A lo lejos se observan olas
que galopan sin pausa
y con implacable fiereza,
segundo tras segundo,
esperando tal vez
el sosiego del viento,
en un atardecer pastel,
con nubes multicolores
que navegan y se mezclan
entre sombras calmas.Malania
Imagen: Claudia D.
DOS DIMENSIONES EN CAJAS SIN REGALOS
Brilla la caja al sol, pura apariencia,
dos mundos albergando en su figura:
afuera, el goce ingenuo de la altura,
adentro, un hueco mudo en decadencia.Promete con su gesto la abundancia,
pintada en tonos dulces de tertulia;
más dentro, solo late la penuria,
la sombra que deshace la esperanza.Dos dimensiones guardan su delirio:
la faz que invita al sueño y lo provoca,
y el fondo donde habita el desconsuelo.Así se abre el cartón: nace el martirio.
Hermosura por fuera, engaño en boca,
y un aire de mentira alzando vuelo.Malania
Imagen: Propia
EL PULSO DEL HORIZONTE
Con o sin hojas, nada oculta,
ofrece sombras, frescas bajo el cielo,
quizás vulnerable por sus ramas torcidas.
Contemplarlo, se lo ve tan verdadero.Y es en esa franqueza donde brota
la belleza de lo que ya no teme:
fuertes raíces insisten en la piedra,
su vida avanza aunque todo decline.Mirarlo es aprender del borde mismo,
del límite que no cierra, que invita.
Porque hay presencias que, aun solas,
nos revelan que la altura no asfixia:
solo marca el pulso del horizonte,
ese lugar donde la vida continúa
respirando, sin apuro, día tras día,
bajo su sombra susurrante y silenciosa.Malania
Imagen propia (Resistencia, frente al predio de la Bienal del Chaco)
ENTRE PENSAR Y DUDAR
Se sienta a la orilla del día,
midiendo el aire, contando sombras,
como si el mundo fuera un acertijo
y no un instante que exige paso.Entre sus manos, la duda late
como un pájaro que nunca emprende vuelo;
todo lo piensa, todo lo frena,
pone espinas al más llano terreno.Y mientras calcula cada gesto,
la vida pasa, ligera y muda,
llevándose oportunidades intactas
como frutos que nadie alcanza.Así, en su quietud, se marchita;
se vuelve eco de lo que no hizo,
memoria de un impulso que no llegó.
Y al final, queda apenas un suspiro
lastimado por tanto silencio
y oportunidades que en nubes se han ido.Malania
Imagen: Propia