Poesía

PUERTAS ABIERTAS O NO

A veces, sin querer, quedamos presos,
inertes, sin impulso ni salida,
como quien ve su fuerza ya vencida
tras muros que parecen muy espesos.

Nos cercan el silencio y los excesos
de una penosa y larga despedida;
la sombra se prolonga, endurecida,
y el alma carga antiguos contrapesos.

Mas nunca queda el cerrojo sellado,
ni eterna es la clausura de la puerta,
ni el paso permanece clausurado.

Siempre hay una esperanza aún despierta;
quien busca con valor y con cuidado
encuentra la manera de estar alerta.

Malania

Imagen: de la red

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