• Poesía

    EN EL JARDÍN DEL ALMA

    Entre el prado danzan flores y campanillas,
    matizadas en colores que la primavera atesora,
    rojas como el ardor de un corazón enamorado,
    amarillas como el sol que ilumina la aurora.

    En el jardín del alma, su esencia se derrama,
    fragancias de sueños y promesas cumplidas,
    en el lienzo de la vida, cada pétalo se reclama,
    un susurro de amor en cada hoja tejida.

    Brotan del suelo, como suspiros de la tierra,
    delicadas y etéreas, su danza es un canto,
    la naturaleza las viste con gracia sincera,
    y en su humilde belleza, revelan su encanto.

    Así, en la poesía de este mundo, tejida,
    flores y campanillas, rojas y amarillas,
    son versos que en el alma quedan grabados,
    testimonio eterno de las alegrías sencillas.

    Malania

    Imágenes: M. J. T.

  • General

    TRANSOCEÁNICO

    Detrás de una cortina oscura
    un poeta en construcción
    fue escribiendo algunos versos.
    Yo los he rescatado y se lo he preguntado,
    si deseaba que su nombre
    apareciera a continuación,
    a lo que me respondió:
    “Prefiero quedar en el anonimato”
    Así escribió, éste y otros versos
    con rima, o sin ellas,
    pero todas con algún cierto sentido
    propio de un escritor novato.
    No por eso, dejan de ser significativos
    otros interesantes: aunque algunos
    quizás disparatados y sin ningún sentido.

    SÁLVESE QUIEN PUEDA

    Solo estoy, porque ya nada me queda
    sino el rumor triste de este lamento
    que alimentado por el sufrimiento,
    grita de dolor: ¡Sálvese quien pueda!

    O este otro:

    SE ACABÓ
    ¡Se acabó lo que se daba!
    Pero… ¡Es que nunca empezó!
    Entonces… ¿Cómo se acaba
    lo que nunca comenzó?

    DETRÁS
    Detrás de ayer queda todo
    y detrás de todo, yo.
    Y detrás de mí… ¡tan solo
    el recuerdo de su amor!

    Malania

    Imagen: propia

  • Poemas

    VERSOS DE UNA NOCHE

    Te hablo y me entiendes
    me oye el silencio.
    No aturdo el sosiego.
    Solo muevo manos
    que construyen versos.
    Manos que han soñado
    ventanas abiertas.
    Las olas sin playas
    bosques de un invierno
    de ramas heladas
    cubiertas de nieve
    de musgos y helechos.
    Manos que han tenido
    presión en sus dedos
    sintiendo otro cuerpo
    vibrar en el viento.
    Hoy son ramas viejas
    de un roble sin techo.
    Ella lee y piensa
    ese es su derecho.
    Ella lee y piensa
    empuja mi sueño.
    Detrás de lo oscuro
    ni espacio ni brisa.
    Todo se adormece
    se apaga mi fuego.
    Hoy la noche me habla
    palabras sin dueño.
    Ahora me susurra,
    me envuelve en sus brazos,
    me acuna, me briza,
    me duermo en su seno.

    Silencio…silencio.

    A. M. N.

    Imagen: J. A. T.

  • General

    PENSANDO EN TI

    Pensando en ti.
    Si estuvieras hoy conmigo
    mis ojos se colmarían de tu presencia,
    mis labios, temblando como débil hoja
    saciarían su sed, con el néctar de tu amor.
    Dejaría libres las miles de caricias
    que mis manos aprisionan, y que aguardan
    hace tanto tiempo por ti.
    Si hoy estuvieras conmigo
    no estaría escribiendo estos versos
    en un pedazo frío de papel,
    los estaría tatuando en tu desnuda piel.

    Gentileza: A. M. N.

    Imagen: de la red

  • General

    ROJO ATARDECER

    ¿Quién colorea el firmamento?
    ¿Quién plasma en las nubes
    toda clase de figuras?
    Aparecen dinosaurios,
    ovejas, perritos,
    peces y conejos.
    O simplemente pinceladas
    de colores diversos
    pintando
    un inigualable atardecer.
    Dos palmeras vigilantes
    muy esbeltas
    saludan con sus abanicos
    meciéndolos sobre las hierbas
    que le sirven de cubierta
    protegiendo sus raíces
    del caliente sol.

    Malania

    Imagen: J. A. T.

  • Prosa Poética

    GRITA LA NOCHE SU SILENCIO

    Grita la noche callada nostalgia,
    mientras llora el verso escondido.

    Habla el silencio sin medir palabras,
    sin tener voz.

    El viento fugaz se hace sentir
    sin dejar verse.

    Grita la noche su silencio en la oscuridad
    alejando el temor.

    Duermen los sueños
    esperando el nuevo día.

    Todo se echa a descansar
    sin dejar huellas en la madrugada.

    Queda la espera de aquello que ha de venir
    sin que pueda saber que será.

    Autor: poeta uruguayo Miguel Márquez

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    ¿QUÉ CALLAN LAS NOCHES?

    Hay noches que callan la nostalgia
    esa que permanece en versos escondidos.

    El silencio se expresa sin palabras
    quizás en algún eco lejano.

    El viento se hace ver
    en cabelleras despeinadas.

    La noche calla en soledad
    su oscuridad atemoriza.

    Deambulan los sueños
    en la esperanza de un nuevo y mejor día.

    Todo lo que duerme, descansa
    en las huellas que han dejado.

    Queda la espera, aquello que será en el día
    sin que deje de ser un misterioso secreto.

    Malania

    Imagen: M. J. T.

  • Poemas

    UN POEMA Y UNA FLOR

    Cuando me vaya, dejaré mis versos prendidos al viento,
    volarán las lágrimas guardadas.

    Cuando me vaya, quedara el momento,
    todos los recuerdos, el amor sincero.

    Cuando me vaya, cantará la vida mi despedida,
    entre silencio y soledad, cargaré dolor.

    Un poema y una flor contarán mi historia,
    lo que fui, lo que pude ser sin echarme atrás,
    seguiré andando hasta el último viaje,
    seguro me iré con Dios observándolos desde arriba
    para velar cada paso dado.

     Por  Miguel Márquez

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    En cambio yo, cuando me vaya,
    dejaré mis versos en reposo
    para que, en paz, los que quieran leerme
    puedan hacerlo sin lágrimas en los ojos.

    Quedarán los recuerdos de lo que he sido
    quisiera recuerden lo bueno,
    los lindos momentos vividos.

    Cuando me vaya la despedida será en silencio
    quedaré junto a mis seres queridos que ya se han ido
    y no cargaré dolor porque ya no sentiré nada terrenal.

    Quizás mis letras no cuenten mi historia
    porque en ellas hay vida no solo mía
    también de otros y muchas de fantasía.

    Malania

    Imágenes R. E. Ch.

  • Poesía

    LUNA VIAJERA

    Imagen: J. Ric.

    En esta madrugada
    decidiste acompañarme
    recorriendo el mismo camino
    sin miedo a equivocarte.
    Mientras yo dormía
    quizás me acariciaste
    o con tu luz me besaste,
    porque al despertarme
    estabas sonriente y brillante.
    ¿Quién sabe cuántos secretos
    los guardas con recelo
    para que nadie pueda robarte?
    Es lo que me gusta de ti
    y por eso quisiera mimarte
    pero al no poder tocarte
    te dedico versos y cantos
    aun estando distante.

    Malania

    Imagen propia

  • Prosa Poética

    EN BUSCA DE TU PRIMAVERA

    Seguiré el vuelo de las aves, emigrando donde tu primavera florece.
    Iré tras los latidos que agitan mi pecho, a anidar en las ramas de tu corazón.
    Preguntaré a los trigales que visten  la llanura por las huellas de tus pasos que me lleven hasta ti.
    A un costado del camino, un ballet de hojas que hace tiempo su otoño quedó atrás, danzan arremolinadas a mi alrededor para contarme qué cerca estás y mis suspiros como brújula señalan el punto cardinal de tu sonrisa.
    Si el atardecer me encuentra donde el sol bebe de tus aguas, recostaré mis ansias sobre la montaña y llenaré de aire mi espera…recogeré jazmines del cielo, sembraré de caricias tus manos y antes de perderme en tus brazos, mi amor en versos endulzará de besos tus labios.

    Autor: Poeta argentino Patricio Massa

    Imagen: R. E. Ch.

    Imagen: de la red, gentileza P. M.

  • Prosa Poética

    LETRAS QUE DICEN MUCHO

    EN UN MAR DE VERSOS

    De Patricio Massa

    Las letras y yo.
    Nos conocemos hace mucho.
    Jugamos desde siempre.
    Compinches de mil travesuras.
    Cabalgamos los renglones sin mayúsculas ni minúsculas saltando puntos y comas, sembrando en palabras mi sentir.
    Navegando en un mar de versos bajo un manto estrellado de sueños, a su trazo dejan estelas de mi pulso…y en lo más profundo de mi silencio, se sumergen a buscar la paz del corazón del niño que allí habita.

    Por Malania Nashki

    ¡Cuántas cosas se pueden hacer con las letras!, minúsculas o mayúsculas, en diferentes tipos caligráficos.
    Cuando empezamos a aprenderlas, solo nos enseñan a copiar y a identificar el nombre y el sonido de cada una.
    Pero una vez que las identificamos las usamos a nuestro antojo.
    Así surgen desde diminutas esquelas hasta voluminosos textos.
    Desde cartas de amor hasta mandamientos judiciales que pueden alegrarnos o entristecernos e incluso, matarnos de un infarto.
    La palabra escrita (o pronunciada) tiene mucho poder, y debería usarse con responsabilidad y respeto.
    Recuerdo aquella esquela, tipo cartita de amor, arrojada desde la calle envuelta en una piedra pequeña, atada con un hilo. Llegó hasta el patio del colegio de monjas donde las pupilas estudiábamos, sentadas sobre troncos de árboles que luego de estar secos se convertirían en astillas para mantener el agua caliente del gran calefón. Esa piedra traía una declaración de amor.
    Algo más que se quedó para siempre en mi mente: Las cartas de adolescente escritas desde el corazón. Las respuestas recibidas con esas letras perfectas, como dibujadas, por un aspirante de ingreso a las fuerzas de seguridad. O esa breve nota que decía: “Escríbeme, he borrado todos los contactos del teléfono y las direcciones de correo, y no tengo cómo comunicarme” procedente de un letrado muy querido.
    Y así podría continuar citando letras entrelazadas, párrafos, y textos enteros.
    Quizás dentro de esas elevaciones, montañas, cerros nevados, se amontonan las palabras, o quizás se deslizan con el agua cuando el sol calienta y se produce el deshielo.

    Malania