• Haikus

    TEJIENDO PALABRAS

    Las palabras van,
    abren surcos de voces,
    mas, sin regresar.

    Siguen su curso,
    pero en otras gargantas,
    vuelven a nacer.

    Viento de letras,
    sembrando nuevas voces
    pasa en silencio.

    La niña teje
    palabras en colores,
    en obra de arte.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    DOS ESTACIONES

    Las olas la saludan,
    ella, a su manera lo disfruta.
    En un continente, la primavera,
    con sus flores coloridas
    y en el opuesto, en occidente,
    los árboles se tiñen de marrones,
    de naranja, o amarillo.
    Luego caen sus hojas
    y vuelan al viento,
    llevando mensajes ocultos
    en su impredecible destino.
    Son paisajes diferentes
    pero ambos, espectaculares.

    Malania

    Imágenes: de la red y de Yoyi Gauto

  • Poesía

    POETA VERSERO

    Dijo un kiosquero un día,
    mientras cebaba un mate,
    “este que pasa cantando
    lleva versos en el aire”.

    Y no se equivocó el hombre
    con su mirada certera,
    soy cantor de lo sencillo,
    soy versero por madera.

    No preciso de papeles
    ni tinta para escribir,
    me brotan coplas del alma
    como el río al discurrir.

    Traigo rima en la palabra
    y en el pecho un tambor viejo,
    que repica cuando el viento
    me susurra algún consejo.

    Soy de canto improvisado,
    de guitarra y polvareda,
    de esos que alzan la tonada
    cuando el silencio se queda.

    Y si alguien duda y pregunta
    qué soy cuando me presento,
    le contesto sin rodeos:
    soy poeta en movimiento.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    ALMENDRAS DE TERCIOPELO

    Bajo la piel de terciopelo verde
    duermen pequeñas lunas sin nombre,
    como si el árbol guardara secretos
    que aún no aprendieron a ser cielo.

    Las ramas murmuran en un idioma
    que sólo entienden los insectos distraídos,
    y cada almendra es un pensamiento
    a medio nacer en el viento que ya se ha ido.

    Hay un reloj en la savia escondido,
    marcando horas que no existen,
    mientras la luz se filtra en fragmentos
    como cartas que nadie pudo haber escrito.

    Si observas y escuchas con paciencia,
    vas a notar que son frutos inmaduros,
    que son párpados cerrados del verano,
    soñando con abrirse aquí y en otro mundo.

    Malania

    Imagen: Antonio M. N.

  • Poemas

    EL CORAZÓN CONOCE TU NOMBRE

    El corazón pregunta y el viento responde
    cuando comienza a soplar con la brisa del amanecer.
    Las estrellas se esconden para no molestar
    a ese amor que nace con un nombre oculto
    que solo el corazón conoce.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poemas

    SECRETO TIBIO

    Entre el corazón y el viento
    hay un diálogo sin palabras,
    amor que nace en silencio
    y brilla sin saberse mirado.

    El amanecer guarda un nombre
    como un secreto tibio en la luz:
    ternura que no se muestra,
    pero lo dice todo bajo el cielo azul.

    Malania

    Imagen: Yoyi Gauto

  • Poemas

    PELIGRO Y ESPERANZA

    Donde hubo peligro, pusiste esperanza.
    Donde hubo caída, brindaste refugio.
    Gracias por cuidar de esta pequeña vida,
    por ser el puente entre el suelo
    y su próximo vuelo.
    Tu ternura es el viento que pronto
    la llevará de regreso a las ramas.

    Malania

    Imagen: Ramona M. T.

  • Poemas

    EL ECO DEL MAR

    El eco del ruido del mar
    pasea por la playa sin descanso.
    A lo lejos se observan olas
    que galopan sin pausa
    y con implacable fiereza,
    segundo tras segundo,
    esperando tal vez
    el sosiego del viento,
    en un atardecer pastel,
    con nubes multicolores
    que navegan y se mezclan
    entre sombras calmas.

    Malania

    Imagen: Claudia D.

  • Poemas

    EL VIENTO SE DIVIERTE

    La tarde va tomando otro color
    y el naranja acompaña al sol en su retirada.
    El celeste sonríe, porque en un rato
    la oscuridad se apoderará del horizonte.
    La gente se resiste a dejar la playa
    y una sombrilla se baña de rocío.
    Las palmeras baten sus hojas
    y el viento suave se divierte
    moviendo el río en señal de próximo silencio.
    Al fin los peces podrán disfrutar
    de una merecedora paz nocturna.

    Malania

    Imagen: Lua T.