Cuando la vida se vaya, cuando caminemos lentos pero sin detenernos. Cuando los años quieran detenerse y la memoria tal vez intente alejarse. Cuando la noche se vuelva día siendo agradecidos por un nuevo amanecer. Seremos amigos cuando no importe si hace frío o calor, marchando bajo la lluvia regalando sonrisas sin que nada pueda separarnos.