QUITA EL SILENCIO
Quita el silencio
con un murmullo al oído,
bastaría con un beso
para recibir la noche.La luna nos cubre
con su luz que brilla
detiene las horas
desnudas de vida.
Mi pecho agitado
en el eco espera
tu voz inquieta
como si aquí estuvieras.
Hay música en vuelo
agitadas desde un pañuelo
orillado en desconcierto
desplomando mi presencia.
Un silencioso viento
pinta el color del cielo
el tedio desaparece
con ritmo de viajero.
Ni siquiera hay tormenta.
Ha caído la noche
y con ella tu presencia,
me hablas con caricias
y miradas muy tiernas.Con suspiros de brisa
y frases de luna llena
que han volado en murmullos
tejiendo sueños
con frescor de rocío
sin prisa esperando el amanecer.Malania
Imagen: Roxana E. S.
SI VOLVIERA A VERTE
“Si se volvieran a ver, ella emitirá un silencio para contemplarlo.”
Alguien escribió esa frase y me ha hecho reflexionar.
Sinceramente, si lo volviera a ver algún día,
depende de quien sea, seguramente reaccionaría
de diferente manera.
He pensado en dos personas:
a una, la contemplaría sin emitir palabra,
quizás con una sonrisa.
A otra persona, correría para abrazarla.
En fin…todo depende del sentimiento del momento
y también, del acumulado en su ausencia.
Mi vida ha sido sacudida por un ventarrón de cambios:
domicilio, ocupación, costumbres.
Gracias a Dios, las puntadas en el pecho que a veces tenía
no eran por problemas cardíacos (según los médicos) sino por ansiedad o mala conciencia (recuerdos ingratos).Malania
Imagen: Javier A. T.
RESPUESTA A UN AMIGO
De Camila a Juan Carlos
Querido amigo:
¿Sabes? Tu carta me hizo recordar a mi niñez, pero no porque recordara las frases dichas por mí, sino porque las escuchaba de los otros niños. Siempre fui muy poco participativa en los juegos en los recreos del colegio, y creo que habrá sido porque mi madre siempre me pedía que no volviera a casa con el guardapolvo blanco, sucio. Tenía que volver tan impecable como salía de casa. Además, había otros chicos y chicas que llevaban la delantera en los recreos y yo era bastante tímida. Prefería divertirme mirando a los demás cómo jugaban y se reventaban las rodillas, los brazos fisurados o a veces, fracturados, o llamadas de atención de las maestras porque jugaban muy a lo brusco. Yo era muy flaquita, tal es así que me habían bautizado “flaquita” mis amigas y amigos cuando yo ya tenía 15 o más años.
Esas frases seguramente también podrían haberse escuchado en el parque, en las plazas. Pero yo nunca iba a esos lugares. Nadie de mi familia acostumbraba salir a la plaza o al parque, y salir sola, ni pensarlo.
Yo…apenas si jugaba a la bolita con mi primo Emilio. Él vivía en casa en vacaciones de verano, un mes completo. Desde allí íbamos a catequesis y la parroquia nos quedaba a la vuelta de la cuadra. Era el tiempo de prepararnos para la Primera Comunión.
Gracias por compartir, amigo mío. Bellos recuerdos para los que los vivieron.Atentamente
Tu amiga por siempre.
Malania
Imagen: de la red
CARTA DE UN AMIGO
De Juan Carlos a Camila
Cuando llegues a la última frase… vas a sonreír! ¿Te acordás de…?
Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un práctico “Ta, te, ti, suerte para ti” o “Piedra, papel o tijera”.
Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un simple… “gancho!… gancho!…”
Los errores se arreglaban diciendo simplemente… ‘No vale, de nuevo… de nuevo…’
Tener dinero, sólo significaba poder comprarte caramelos en el kiosco de la escuela
Hacer un castillo de barro, podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde. Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un ¿A que no te animas?’
El último que se queda es cola de perro!…
Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho.
Las bombitas de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado…
La palabra ‘GUERRA’ sólo significaba arrojarse papelitos durante las horas libres en clase…
La mayor desilusión era haber sido elegidos los últimos en los equipos del recreo en la escuela…
Cuando ganarse un helado era la mejor recompensa de los padres…
Y quitarle las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
Cuando el negocio del siglo era conseguir cambiar las figuritas repetidas por la que hacía tanto tiempo que buscabas.
Cuando ponerte la camiseta del colegio para jugar un intercolegial te inflaba el pecho.
Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más que una pelota, una muñeca y un par de amigos (as) con los que jugábamos durante todo el día…
Si puedes recordar la mayoría de estas cosas y han hecho sonreír entonces significa que todavía queda dentro de ti algo del niño que fuiste no hace tanto tiempo.
Nunca pierdas al niño que llevas dentro de ti.Malania
Imagen de la redMEDIR EL TIEMPO
¿Cómo podemos pretender medir el tiempo de igual modo para
todos? Se lo ha planteado mi amiga Hanna.Es imposible medir el tiempo de igual modo para todos. No todos pueden correr con la misma velocidad, tampoco pueden aprender con la misma facilidad en un tiempo establecido. Suelo decir que soy de reacción tardía porque hay cosas que las entiendo y las asimilo quizás recién al otro día, o después de haber leído más de una vez un texto, o una frase.
Hay personas que no necesitan de muchas explicaciones para comprender lo que debe hacer en un trabajo. En cambio otras sí, requieren que se les explique más de una vez. Y no es porque sea tonta, sino porque necesita de más tiempo para procesar la información.
En un aula el profesor explica su clase. Luego entrega a cada uno de los alumnos una hoja con preguntas para que respondan sobre lo que él explicó. Al finalizar la hora, recoge las hojas para su corrección. El 50 por ciento de los alumnos respondieron a todas las preguntas, unos muy bien, otros no tanto. Pero los demás no alcanzaron a responder la totalidad del cuestionario. Quizás hayan necesitado de más tiempo para hacerlo.
Otro ejemplo es el de los niños, unos comienzan a hablar perfectamente a muy corta edad. En cambio otros lo hacen más tarde.
Y así como esos casos, podría nombrar muchos más. Cada cual tendrá experiencias válidas sobre este tema.Malania
Imagen: de la red
CON Y POR AMOR
Cuando la humanidad comprenda que
el odio y el rencor, la envidia y la agresión,
no llevan a ningún buen puerto,
cesarán las guerras y triunfará el amor.Malania
Frase propia.
Imagen de la red
SU PRESENCIA
Siempre me sorprende cuando lo veo
y la sorpresa se convierte en alegría,
entre palabras y de la nada se aparece…
y del modo sublime que la luz pinta colores
en lo tenue de un amanecer en calma,
como el de ayer, como el de hoy…
cuando mi existencia busca un sentido
para seguir viviendo entre frases
y versos que nacen del alma.
Pasa el día…
y la agonía de la tarde imprime
en el celeste cielo, diminutos agujeros,
entre nubes blancas aparece
y una pizca de él
da presencia a mis vacíos de ausencia
y enciende luceros que guían mi alma.
Habrá miles que se le asemejan…
pero cuando lo veo ahí,
plasmado en un escrito, entre palabras
que no me dicen nada y me dicen todo,
toda la gente me resulta indiferente.
Pero si él un día, por razones ajenas
a mis deseos fervorosos, no apareciera,
los amaneceres perderían sus colores,
si ya no pudiera despertar pensando en él,
las mañanas se volverían insulsas y monótonas
y las tardes dejarían que las noches
se convirtieran tenebrosas, sin estrellas.Malania
Imagen: Propia
CEBRAS
“Los problemas empezaron cuando las cebras de rayas blancas comenzaron a odiar a las de rayas negras”. Es lo que pienso de las personas, si bien todos somos semejantes e iguales ante los ojos de Dios, o simplemente ante el Universo, hay algunos (o tal vez muchos) que odian a vecinos, a sus compañeros de estudio o de trabajo, a la gente que no comparte las mismas ideas, ya sea de política, religión u otro aspecto de la vida. Tratan de hacerles daño de cualquier manera y gozan con la tristeza y el malestar ajeno.
Nunca los voy a entender ni comprender.
¿Seremos como las cebras? Que no podemos ver que todos somos iguales, y que al finalizar nuestra misión en esta vida, no nos llevaremos nada ni siquiera nuestro cuerpo?
No cuesta nada tratar de entender al que piensa diferente, al que tiene otra visión de la vida. La envidia, el odio, el desamor, y tantas otras cosas malas son las que destruyen el corazón, el alma y la vida misma.
Gracias querido amigo Patricio por compartir el texto de la fuente.Malania
Imagen de la red.
