• FRASES

    SALUDO MAÑANERO

    Cada mañana, al despertar, invita a la alegría, a la esperanza, al triunfo, a la paciencia y al amor para que te acompañen en tus  miradas, acciones y dificultades.
    Que tengas un excelente día.


    Autor: Carlos Aguirre Fulcado. 

    Imagen: gentileza del autor

  • FRASES

    GRACIÁN Y NERUDA

    FRASE DE BALTASAR GRACIÁN

    Esa frase célebre no pertenece a Pablo Neruda. En realidad es una adaptación del famoso aforismo “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, escrito por el pensador y escritor español Baltasar Gracián en su obra Oráculo manual y arte de prudencia (1647).

    A lo largo de los siglos, esta expresión ha mutado en la cultura popular hacia distintas formas, como “de lo bueno, poco” o “lo bueno que dura poco es doblemente bueno”. Sin embargo, el concepto original apunta a que la brevedad aumenta el valor de las cosas positivas y reduce el impacto de las malas.

    Atribuirle a Pablo Neruda la frase “lo bueno, si dura poco, es doblemente bueno” es una confusión muy común.
    En realidad, el poeta chileno es autor de versos sobre la brevedad del amor, como “Es tan corto el amor y tan largo el olvido”.

    Y su frase más famosa:
    “Para que nada nos separe, que nada nos una.”

    Información e imágenes de la red.
  • Prosa Poética

    EL HUERTO

    Hechos que acontecen darán cuenta que algunas cosas pasarán. Tarde o temprano llegarán y solo quedarás. Todos se irán y el refugio en tu fe te dará paz. Pero los hechos serán y solo quedará enfrentarlos. Uno a uno. Todos juntos. Los que vengan de frente. Los que apuñalen por detrás. Hablarán más de la cuenta. Callarán verdades. Carga tu cruz. Responde con sabiduría. Perdona. No condenes. Ofrece tu paz. Se quién eres. Da lo que tienes. Siembra ejemplo. Se tu esencia. Deja huella.

    Autor: Patricio Massa
    https://patriciomassa.blogspot.com/

    Imagen: del autor

    Nota: Al navegar por varios sitios, encontré este post de un gran amigo y escritor, Patricio, y por supuesto, con su permiso, lo comparto porque estoy totalmente de acuerdo con sus palabras. Quizás, y como ya he comentado en su blog, no para todos será igual, pero la posibilidad existe. Entonces, pienso: hay que tratar de dejar huellas firmes, que generen paz, sembrando el ejemplo. De nada sirve hablar y hablar si en el día a día se hacen cosas que no condicen con la palabra.
    Que en este Viernes Santo meditemos sobre una frase que me enviaron acompañado de un grato saludo: “Que el día de hoy nos invite a perdonar, agradecer y tener más compasión por el prójimo.”
    Gracias por leer. Gracias por estar.

    Malania

    Imagen de la red

  • Poesía

    QUITA EL SILENCIO

    Quita el silencio
    con un murmullo al oído,
    bastaría con un beso
    para recibir la noche.

    La luna nos cubre
    con su luz que brilla
    detiene las horas
    desnudas de vida.

    Mi pecho agitado
    en el eco espera
    tu voz inquieta
    como si aquí estuvieras.

    Hay música en vuelo
    agitadas desde un pañuelo
    orillado en desconcierto
    desplomando mi presencia.

    Un silencioso viento
    pinta el color del cielo
    el tedio desaparece
    con ritmo de viajero.

    Ni siquiera hay tormenta.
    Ha caído la noche
    y con ella tu presencia,
    me hablas con caricias
    y miradas muy tiernas.

    Con suspiros de brisa
    y frases de luna llena
    que han volado en murmullos
    tejiendo sueños
    con frescor de rocío
    sin prisa esperando el amanecer.

    Malania

    Imagen: Roxana E. S.

  • Relatos

    SI VOLVIERA A VERTE

    “Si se volvieran a ver, ella emitirá un silencio para contemplarlo.”
    Alguien escribió esa frase y me ha hecho reflexionar.
    Sinceramente, si lo volviera a ver algún día,
    depende de quien sea, seguramente reaccionaría
    de diferente manera.
    He pensado en dos personas:
    a una, la contemplaría sin emitir palabra,
    quizás con una sonrisa.
    A otra persona, correría para abrazarla.
    En fin…todo depende del sentimiento del momento
    y también, del acumulado en su ausencia.
    Mi vida ha sido sacudida por un ventarrón de cambios:
    domicilio, ocupación, costumbres.
    Gracias a Dios, las puntadas en el pecho que a veces tenía
    no eran por problemas cardíacos (según los médicos) sino por ansiedad o mala conciencia (recuerdos ingratos).

    Malania

    Imagen: Javier A. T.

  • Relatos

    RESPUESTA A UN AMIGO

    De Camila a Juan Carlos

    Querido amigo:
             ¿Sabes? Tu carta me hizo recordar a mi niñez, pero no porque recordara las frases dichas por mí, sino porque las escuchaba de los otros niños. Siempre fui muy poco participativa en los juegos en los recreos del colegio, y creo que habrá sido porque mi madre siempre me pedía que no volviera a casa con el  guardapolvo blanco,  sucio.  Tenía que volver tan impecable como salía de casa. Además, había otros chicos y chicas que llevaban la delantera en los recreos y yo era bastante tímida. Prefería divertirme mirando a los demás cómo jugaban y se reventaban las rodillas, los brazos fisurados o a veces, fracturados, o llamadas de atención de las maestras porque jugaban muy a lo brusco. Yo era muy flaquita, tal es así que me habían bautizado “flaquita” mis amigas y amigos cuando yo ya tenía 15 o más años.
    Esas frases seguramente también podrían haberse escuchado en el parque, en las plazas. Pero yo nunca iba a esos lugares. Nadie de mi familia acostumbraba salir a la plaza o al parque, y salir sola, ni pensarlo.
       Yo…apenas si jugaba a la bolita con mi primo Emilio. Él vivía en casa en vacaciones de verano, un mes completo.  Desde allí íbamos a catequesis y la parroquia nos quedaba a la vuelta de la cuadra. Era el tiempo de prepararnos para la Primera  Comunión.

    Gracias por compartir, amigo mío. Bellos recuerdos para los que los vivieron.

    Atentamente

    Tu amiga por siempre.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Relatos

    CARTA DE UN AMIGO

     De Juan Carlos a Camila

    Cuando llegues a la última frase… vas a sonreír!  ¿Te acordás de…?
     Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un práctico “Ta, te, ti, suerte para ti”  o “Piedra, papel o tijera”.
     Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un simple… “gancho!… gancho!…”
     Los errores se arreglaban diciendo simplemente…   ‘No vale, de nuevo… de nuevo…’
     Tener dinero, sólo significaba poder comprarte  caramelos en el kiosco de la escuela
     Hacer un castillo de barro,  podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.  Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un ¿A que no te animas?’
    El último que se queda es cola de perro!…
    Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho.
    Las bombitas de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado…
    La palabra ‘GUERRA’ sólo significaba arrojarse papelitos durante las horas libres en clase…
    La mayor desilusión era haber sido elegidos los últimos en los equipos del recreo en la escuela…
    Cuando ganarse un helado era la mejor recompensa de los padres…
    Y quitarle las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
    Cuando el negocio del siglo era conseguir cambiar las figuritas repetidas por la que hacía tanto tiempo que buscabas.
     Cuando ponerte la camiseta del colegio para jugar un intercolegial te inflaba el pecho.
    Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más que una pelota, una muñeca y un par de amigos (as) con los que jugábamos  durante todo el día…
    Si puedes recordar la mayoría de estas cosas y han hecho sonreír entonces significa que todavía queda dentro de ti algo del niño que fuiste no hace tanto tiempo.
    Nunca pierdas al niño que llevas dentro de ti.

    Malania
    Imagen de la red

  • General

    MEDIR EL TIEMPO

    ¿Cómo podemos pretender medir el tiempo de igual modo para
    todos? Se lo ha planteado mi amiga Hanna.

    Es imposible medir el tiempo de igual modo para todos. No todos pueden correr con la misma velocidad, tampoco pueden aprender con la misma facilidad en un tiempo establecido. Suelo decir que soy de reacción tardía porque hay cosas que las entiendo y las asimilo quizás recién al otro día, o después de haber leído más de una vez un texto, o una frase.
    Hay personas que no necesitan de muchas explicaciones para comprender lo que debe hacer en un trabajo. En cambio otras sí, requieren que se les explique más de una vez. Y no es porque sea tonta, sino porque necesita de más tiempo para procesar la información.
    En un aula el profesor explica su clase. Luego entrega a cada uno de los alumnos una hoja con preguntas para que respondan sobre lo que él explicó. Al finalizar la hora, recoge las hojas para su corrección. El 50 por ciento de los alumnos respondieron a todas las preguntas, unos muy bien, otros no tanto. Pero los demás no alcanzaron a responder la totalidad del cuestionario. Quizás hayan necesitado de más tiempo para hacerlo.
    Otro ejemplo es el de los niños, unos comienzan a hablar perfectamente a muy corta edad. En cambio otros lo hacen más tarde.
    Y así como esos casos, podría nombrar muchos más. Cada cual tendrá experiencias válidas sobre este tema.

    Malania

    Imagen: de la red

  • FRASES

    CON Y POR AMOR

    Cuando la humanidad comprenda que
    el odio y el rencor, la envidia y la agresión,
    no llevan a ningún buen puerto,
    cesarán las guerras y triunfará el amor. 

    Malania

    Frase propia.

    Imagen de la red

  • Poemas

    SU PRESENCIA

    Siempre me sorprende cuando lo veo
    y la sorpresa se convierte en alegría,
    entre palabras y de la nada se aparece…
    y del modo sublime que la luz pinta colores
    en lo tenue de un amanecer en calma,
    como el de ayer, como el de hoy…
    cuando mi existencia busca un sentido
    para seguir viviendo entre frases
    y versos que nacen del alma.
    Pasa el día…
    y la agonía de la tarde imprime
    en el celeste cielo, diminutos agujeros,
    entre nubes blancas aparece
    y una pizca de él
    da presencia a mis vacíos de  ausencia
    y enciende luceros que guían mi alma.
    Habrá miles que se le asemejan…
    pero cuando lo veo ahí,
    plasmado en un escrito, entre palabras
    que no me dicen nada y me dicen todo,
    toda la gente me resulta indiferente.
    Pero si él un día, por razones ajenas
    a mis deseos fervorosos, no apareciera,
    los amaneceres perderían sus colores,
    si ya no pudiera despertar pensando en él,
    las mañanas se volverían insulsas y monótonas
    y las tardes dejarían que las noches
    se convirtieran tenebrosas, sin estrellas.

    Malania

    Imagen: Propia