• Relatos

    QUIÉN ERES

    A mí no me conoce nadie más que mi familia, algunos amigos y los que fueron mis alumnos. Seguramente éstos últimos ya ni me recordarán. O quizás sí. Pero, importe o no, no viene al caso.
    Me pasó que estaba en una sala de espera para ser atendida por un profesional de la salud. Tardaban mucho en llamar, entre paciente y paciente había un intermedio que bien podría ser atendida otra persona. La gente empezó a impacientarse.
    Una señora se me acercó y me dijo: -Hola Ester. A lo que respondí: -No soy Ester. – Y entonces cómo te llamas? – Pues no me llamo Ester, insistí.
    Y así me preguntó más de una vez. No le dije mi nombre porque pensé ¿para qué lo quería saber?.
    Bueno, no era mi mejor día jaja. El de ella tampoco.
    Quizás en otro momento le hubiera preguntado de dónde conocía a la tal Ester, y así vería si lo que quería era simplemente entablar conversación, o había algún otro motivo detrás de ese interrogante. Quizás fue confusión, quizás no.
    Las grandes ciudades se prestan para eso y mucho más, y la desconfianza está a la orden del día.  Los engaños y los fraudes también.

    Malania

    Imagen de la red

  • Haikus

    ASADITO DE LOS DOMINGOS


    El asadito,
    aroma que nos llama.
    La mesa espera.

    Sobre las brasas
    canta la ceremonia.
    Nada hace falta.

    Junto al fuego hoy,
    unas manos conducen;
    mañana, otras.

    Cuatro luceros
    me habitan desde siempre,
    antes del alba.

    A los cuatro, amor:
    como el sol que no elige,
    eterno abrazo.

    Malania

    Imagen propia y con IA

  • Poesía

    ATRACCIÓN POR LO DESCONOCIDO

    Hay sombras que no asustan,
    sino que llaman despacio,
    como puertas entreabiertas
    en mitad de un sueño intacto.

    El miedo nace primero,
    con su pulso tan humano,
    pero a veces se disuelve
    cuando el alma da un paso.

    Porque no todo lo incierto
    es abismo o desengaño,
    hay misterios que florecen
    si los miras sin rechazo.

    Y entonces cambia el latido,
    ya no huye, va buscando:
    lo desconocido deja
    de ser miedo… y es abrazo.

    Malania

    Imagen: De la red

  • General

    IMAGINACIÓN

    Puedo imaginar:
    la suavidad de tus mejillas,
    el calor de tu piel,
    la fortaleza de tus piernas,
    el latido de tu pecho,
    la llama silenciosa de tu mirada.
    Porque en algún punto del mapa
    el aire corre por tu cuerpo,
    el sol cambia el color de tu piel
    y por las noches,
    solo tus sábanas son testigo
    de lo que una vez fuimos.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Haikus

    LLAMA ENCENDIDA

    HAIKUS

    Muy silenciosa
    la distancia inventada
    se reconstruye.

    Llama encendida.
    Reconocido fuego
    en el camino.

    El aire tibio,
    imposible olvidarte.
    Memoria intacta.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    FLOR DE MBURUCUYÁ

    Entre oficios y profesiones
    hay diferencia en la acción.
    Encontramos variados y un montón,
    los que hacen por ganar dinero
    y los que lo eligen por vocación.
    Pero…
    ¿Cómo definir el trabajo de la abeja
    que trabaja y no se queja?
    Hoy, revoloteando junto a la flor
    se ganó la comida sin ningún temor.
    Ni al calor del día por el fuerte sol,
    ni al colibrí que volaba;
    con coraje y firmeza lo enfrentó.
    Mburucuyá o pasionaria,
    pasiflora o como quieras llamarla.
    Una flor que las abejas aman
    y los colibríes la reclaman.

    Malania
    Imagen: M. Julián T.

  • Poemas

    LLAMA QUE NO QUEMA

    Hay llamas que no queman
    pero abrigan.
    Depende de la forma en que la trates.
    Si con delicadeza arrimas tus manos al fuego
    te dará su calor y no te quemará.
    Te regalará calma y dejarás de tener frío.
    Pero una llama también puede llegar
    en vuelo suave y abrigar el alma.
    Es una forma de recibir amor sereno.
    Un abrazo regala paz en momentos de angustia.
    Un abrazo imaginario, a la distancia, puede ser mágico.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    NUBES DE ALGODÓN CON LUZ DE LUNA

    La luna derrama su claridad sobre la intemperie
    y lo que parecía desierto se vuelve santuario.
    No pide ofrendas: basta con mirar
    para que lo estéril revele su secreto.

    Las nubes, lentas y blancas, se apartan
    como si supieran que el cielo necesita abrirse,
    dejando pasar un calor suave
    que no quema, pero acompaña.

    Tal vez esa hendidura en lo alto,
    ese respiro entre sombras,
    no sea un gesto al azar,
    sino una señal que nos llama a lo simple,
    a lo que queda cuando todo calla.

    Ese ojo antiguo que todo observa
    no vigila: invita.
    A quedarnos quietos.
    A soltar el paso apurado del miedo.

    Porque quien aprende a mirar sin urgencia
    descubre que siempre hay más cielo
    del que cargan sus preocupaciones,
    y una luz sin voz que orienta
    aun en las noches que llevamos dentro.

    Y entonces, bajo la paciencia plateada de la luna,
    entendemos: no estamos extraviados,
    solo estamos despertando la mirada.

    Malania

    Imagen: propia

  • Efemérides

    VIRGEN MEDALLA MILAGROSA

    La Medalla Milagrosa también conocida como Nuestra Señora de las Gracias de la Medalla Milagrosa, es una advocación mariana que se celebra cada 27 de noviembre.
    Coincide con el día del cumpleaños de mi querida madre, llamada Ana, nacida el 27 de noviembre de 1916.

    Info de la red.
    Imagen: gentileza de Sira Vargas de Biheller

  • Poemas

    EL OLVIDO NO ES ETERNO

    Creo que el amor nunca muere,
    siempre queda algo de vestigio,
    puede nacer una chispa
    que se ilumina de entre las cenizas,
    aunque no se encienda en llama.
    Cada momento vivido quizás no se recuerde
    porque nuestro cerebro y nuestro corazón
    no dan para tanto.
    El olvido llega,
    pero no completo ni eterno.

    Malania

    Imagen: de la red