• Poemas

    POR TI

    Ensopada
    por la lluvia interior del deseo,
    atrapada
    en un tremedal acorazonado rojo violáceo,
    aspiré tu perfume ausente.
    Debajo del aroma de resinas naturales
    desfilaron la niebla
    y los soles helados de los vitrales,
    mientras afuera
    llovía sobre los penachos ancestrales.
    Malania
    Imagen propia
  • Prosa Poética

    EL HUMO DEL CIGARRO

    Intrépido, dobló la esquina y apuró el paso.
    Las nubes navegaban cada vez más rápido.
    Eran todas azules, solo azules.
    El viento del sur se entremezclaba y las desparramaba
    como queriendo elegir a la más bella, la más pasional.
    Sopló y sopló con mayor intensidad hasta lograr abrirla.
    La recostó sobre el blanco lecho del horizonte, la desgajó y dio rienda suelta a su deseo.
    Cabalgó sobre ella penetrándola por todos sus rincones, de sur a norte y de este a oeste.
    De la bella y atractiva silueta azul quedó solo un estropajo.
    Al chocarse con las otras nubes lloró y su llanto se convirtió en lluvia, una lluvia fría y sin brillo.  
    Entre la niebla matinal que nacía de los pantanos, el llanto de la nube azul caía dolorosamente contra las hojas aventadas por una racha de viento.
    Él volvió jadeante y satisfecho de haber logrado su cometido, sin prestar atención al hilo gris del humo del cigarro que airoso flotaba detrás suyo.
    Malania
                                                                                                                     
    Imagen de la red.
  • Poemas

    RATIFICANDO

    Te amo en la frescura
    de la lluvia primaveral,
    en la transparencia
    de cada gota apurada.
    Te amo
    en la suave fragancia
    del azul de mi almohada.
    A través del cristal
    de la amplia ventana
    percibo tu mirada,
    como aquella primera vez
    en la esquina soleada
    de Otamen y Diasvel,
    calmo y sonriente
    de un día de mayo
    en aquel otoño dorado.
    Malania
    Imagen: de la red.
  • Poemas

    ESTALLANDO RECUERDOS

     
    En la desnudez de mis pensamientos
    como una hoja en blanco al viento
    busqué en tus palabras aliento.
    Sentada frente al mar
    el frescor del amanecer  
    acarició mi rostro
    y sin permiso se filtró
    en la profundidad de mi cuerpo.
    Límpido el cielo anunciaba
    un día espléndido.
    Entre el norte y el sur
    cambió el paisaje
    en beneficio de otras especies.
    Las hojas plateadas
    y el olor a malva fresca
    se han quedado atrás
    junto a salvias y albahacas.
    Los bosques de algarrobos y lapachos
    se han sumido en silencio
    en otra noche azabache.
    Los peñascos espejeaban al sol naciente
    que, enardecido por el alba
    teñía el paisaje.
    Seco el pastizal reflejaba
    que la lluvia estaba en falta.
    Transcurría el día
    zigzagueaban las horas
    mientras las aguas
    en duelo se batían
    entrelazando sonidos
    de unos viejos poemas
    perfil en canto a mis oídos.
     
    Malania

    Imagenes de R. E. S. y M. A.
     

     

  • General

    ASÍ NO PUEDES

    No puedes pasarte la vida en un encierro, como en una jaula.
    No puedes permanecer tanto tiempo bajo el agua ya sea de lluvia, de ducha o de la nada misma.
    Ponte algo bonito, y sé tal como eres. Sal a caminar, pasea bajo el sol, la lluvia, enfrenta al viento o al sofocante día hasta quedar sin aliento. Verás que el sudor de tu frente y de tu cuerpo te hará sonreír y recuperarás tantas fuerzas que querrás repetir la hazaña.
    Los dorados rayos del sol destiñen y tiñen los visillos blancos de las gruesas cortinas de las ventanas y los visillos rojos desteñidos por el tiempo. No te deprimas, córrelos hacia los costados y deja que el sol penetre hasta los rincones.
    El césped está lleno de flores, las malas hierbas han alfombrado los jardines con sus colores matizando la alfombra verde. No temas salir de la casa.
    Camina lento y ve cómo pasa la gente presurosa. Pero no dejes que te atropellen, haz que te respeten. Malania

    Imagen propia

  • Poemas

    A TRAVÉS DEL VENTANAL

    Ella perdió a su madre
    y la vio cómo se iba.
    El conocimiento de la verdad
    no alivia su tristeza.
    La verdad ni la sinceridad,
    la fuerza ni el cariño
    son capaces de curar la nostalgia.
    Lo único que puede hacer
    es atravesar ese dolor
    esperando aprender algo de él,
    aunque todo lo aprendido
    no le sirva para nada
    la próxima vez que la tristeza
    haga su visita de improviso.
    Lejos de sentirse oprimida
    percibió una corriente singular
    en sus patas blancas.
    Holló la alfombra en la que dormía
    y se dirigió al ventanal
    se detuvo a mirar las gotas de lluvia
    y el temblor de las verdes hojas.
    Su mirada jugó con ellas
    y se alegró con lo que veía.
    Cada cual
    crea el paisaje
    que tiene ante sus ojos
    a su gusto y medida.
    Lo hace bello y alegre
    o lo detesta y entristece.
    Ella sigue el curso de los días
    con su pelaje gris negruzco
    y sus botas blancas de fantasía
    en sueños de algarabía.
                                        
    Malania
    Imagen: M. J. T.
  • Poesía

    FITÓFILO

    Con una barrena en mano
    Fitofil se divertía,
    hacia el poniente
    su mirada volvía,
    mientras con picardía
    el sol alumbraba  
    su rostro terso, reluciente.
    Era feliz porque trabajaba
    reía y se divertía
    al ver que él hollaba
    el arriate húmedo del huerto,
    donde sembraría al atardecer
    las semillas de girasoles,
    enterraría bulbos de dalias
    y haría injertos
    junto a sus huellas de pies descalzos
    chapoteando entre bemoles
    que sonaban a su oído
    desde el transistor
    que llevaba en su bolsillo.
    Era feliz entre plantas y flores
    viendo los vástagos bendecidos
    por la lluvia y por su dios
    que lo mantenían sano y vivo.
    Era feliz y reía
    cuando a su casa volvía
    con su perro Sarmentoso.
    Lo llamó así desde aquel día
    que lo halló caído y moribundo
    en un sendero boscoso.
                                     
    Malania
    Imagen de la red. 
  • Haikus

    LA MÁSCARA

     

    Gesticulaba
    cubierta de plástico.
    Semblante mustio.

    En blanco y negro
    con su mirada ausente
    y expresión pétrea.

    Baila soledad.
    Noche carnavalesca
    nada expectante.

    Regresa a casa.
    Gotas de lluvia fresca
    lavan su cara.

     
    Malania
     
    Imagen de la red.
     

    Imagen gentileza de R. E. Ch.

  • General

    AGUA Y BURBUJAS

     

    Hoy, no, mejor ayer,
    me regalaste un paseo.
    Mientras navegabas
    en una suave nube,
    en pompones 
    de lana de cordero.
    Yo te recorría entero,
    posada entre flores
    rosas,  violetas,
    amarillas y turquesas.
    Tibio, perfumado
    en el monte de tus vellos
    mis dedos jugaban.
    La lluvia de tu cuerpo
    destiló en mis adentros
    con la savia de la vida
    humedeció mi cuerpo.
    Después hubo silencio.
    Gozar era el deseo.

     

    Malania

     

    Imagen de la red…….

     
     
  • General

    FIESTA SILENCIOSA Y NO

     
     

    La noche se tambalea
    entre palabras cantarinas
    que crujen bajo la alfombra
    de hojas otoñales paladinas.
    A los colores se los ha comido el sol
    con sus hilos de luz y calor.
    De pronto me invade la necesidad
    de cobijarme en tus brazos.
    Es como la lluvia mansa
    nadie puede impedirlo
    ni el amanecer ni el ocaso,
    el viento de antaño
    ni el camino de espinas,
    tampoco el falso eco de tu vida.
    Eres único
    en esta fiesta silenciosa
    de ríos encendidos
    imposible de olvidar
    con bordes de retamas
    en penumbras extraviadas
    de humedades en cumbres
    bajo mis blancas sábanas.

    Malania

    Imágenes: propia y de la red.