Poesía

POLILLAS, TORTUGAS Y GOLONDRINAS

Las polillas obedecen
a una lámpara mínima:
no saben por qué la luz
las llama por su nombre antiguo.

Las tortugas cargan el mapa del mar
en la sangre,
regresan a la misma isla
cuando la arena recuerda el tiempo exacto
de los huevos que no toca nadie.

Las golondrinas llegan puntuales
a un cielo repetido,
como si el calendario
les cantara desde lejos
con letras de cupido.

Nada de esto piensa:
el cuerpo sabe,
la especie recuerda
lo que el individuo ignora.

Nosotros, en cambio,
aprendemos a tientas.
Sin faros inscritos en la piel,
sin playas heredadas,
con nidos que se inventan.

Somos memoria prestada,
experiencia que se ensaya,
error que enseña
sin olvidar nada.

Mientras ellos cumplen
lo que siempre fue,
nosotros sobrevivimos,
en cada paso,
aprendiendo a ser.

Malania

Imagen: propia

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