Poesía

UNIENDO DESTINOS

Un puente viejo cruza el arroyo Mboi Ka´é
testigo eterno de sueños de ayer.
El sol se alza con destellos dorados,
pintando de luz los rincones olvidados.

La ciudad despierta, bullicio y risa,
bajo el hechizo que el día desliza.
Sus calles murmuran historias pasadas,
mientras el puente vigila, sereno, las aguas.

Arroyo que canta, arroyo que llora,
llevando secretos de horas y auroras.
El puente respira, un gigante de piedra,
uniendo destinos en su noble entrega.

Malania

Imagen: Roxana E. S.

Dejá tu comentario