Prosa Poética

VESTIDA DE VIOLETA

Toda la ciudad se vistió de violeta.
Las hojas cedieron el paso a las flores y los árboles de  jacarandá engalanaron el ambiente ciudadano.
El viento se encarga de alfombrar plazas y veredas con pétalos violáceos. 
La vista del viajero no puede zafar del espectáculo primaveral.
Y más de uno se preguntará:  
¿Adónde se fueron las hojas?
¿No están celosas de las flores?
¿Cedieron el paso o ellas se las sacaron?
Pero como todo vuelve…un día las flores se irán y reaparecerá el verdor de las hojas.
Ya no serán las mismas, serán nuevas y tiernas.
Y después vendrán más flores, y tampoco serán las mismas, serán otras.
Esa es la vida misma, la que continúa y la que luego da lugar a otra vida.
La muerte existe. Y por eso mientras está la vida hay que saber vivirla. 

Malania

Imagen: Propia

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